Un nuevo atentado incendiario en la comuna de Contulmo, ocurrido el pasado viernes, ha reabierto el debate sobre la seguridad en la Macrozona Sur. La familia Grollmus, víctima de anteriores hechos de violencia, solicitó formalmente a la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, la presentación inmediata de un plan estratégico para contener la actividad de grupos radicales en la provincia de Arauco.
Amenazas y rearticulación de grupos radicales
El ataque, que resultó en la quema de una vivienda deshabitada situada a 20 minutos de Contulmo y cerca del cruce Peleco, dejó un lienzo con amenazas directas contra el general Cristián Mansilla, jefe de Orden Público en La Araucanía. Este oficial fue recientemente responsable del operativo de ingreso a Temucuicui, situación que habría motivado la activación de una medida de protección en su favor, según fuentes de Radio Bío Bío, aunque sin confirmación oficial de las autoridades.
Christian Grollmus expresó su inquietud ante lo que considera una clara rearticulación de organizaciones violentas en la zona.
«Nos llama la atención y nos preocupa bastante que se produzcan estos atentados a tantos años ya de haber sufrido el atentado nosotros del molino, y a tanto tiempo que no había ocurrido algo. Entonces, eso demuestra que esta gente se está rearticulando»
, afirmó, destacando consignas en los lienzos que exigen la salida de condominios cercanos al lago Lanalhue.
Críticas al uso del Estado de Excepción
La familia cuestiona la eficacia de las medidas actuales, argumentando que el Estado de Excepción, vigente hace más de cuatro años, no está siendo utilizado de manera estratégica para desarticular a los responsables. En palabras de Grollmus:
«Que presente cuál es el plan de seguridad para la Macrozona, cuál es el plan concreto, la estrategia que tienen para desarticular estos grupos terroristas que tantas veces hemos solicitado, y que hagan uso del Estado de Excepción para eso, no para mantenerse eternamente en una especie de trincheras»
.
A la fecha, el llamado de las víctimas es a superar la lógica de contención y pasar a una fase de acción policial efectiva. La incertidumbre sobre si las autoridades accederán a detallar esta hoja de ruta mantiene en máxima alerta a los habitantes de la provincia, quienes temen que estos hechos sean solo el inicio de una nueva escalada de violencia en el sector.