La incertidumbre sobre el paradero de la delegación chilena que viajaba a bordo de la flotilla humanitaria Global Sumud llegó a su fin este lunes. El Centro de Información Palestina confirmó oficialmente que los chilenos Claudio Caiozzi, Carolina Eltit y Víctor Chanfreau fueron capturados por fuerzas israelíes mientras navegaban en aguas internacionales con dirección a la Franja de Gaza.
Los tres activistas, quienes formaban parte de una misión civil destinada a entregar alimentos e insumos médicos, fueron calificados como «secuestrados» por la organización denunciante. Tras confirmarse la interceptación por parte de la Armada de Israel, se difundieron videos grabados previamente por los propios afectados, los cuales fueron preparados para su publicación inmediata ante una eventual detención.
Exigencias diplomáticas y críticas al operativo
El organismo condenó el actuar israelí, calificándolo como una «grave violación al derecho internacional». En un comunicado oficial, se detalló que la flotilla estaba integrada por personas provenientes de 45 países, incluyendo periodistas, artistas y defensores de derechos humanos. Ante este escenario, la organización lanzó un llamado urgente a las autoridades chilenas.
Exigimos a las autoridades chilenas activar de manera inmediata todas las gestiones diplomáticas necesarias para conocer su paradero, resguardar su integridad física y psicológica y exigir su liberación.
Además de la solicitud de protección consular, el Centro de Información Palestina instó al Gobierno de Chile a emitir una condena pública por lo que denominaron un acto de «flagrante vulneración del derecho internacional».
Antecedentes de la misión y situación en terreno
La travesía de la Global Sumud comenzó en el puerto turco de Marmaris, integrándose a un convoy de 54 embarcaciones con cerca de 500 participantes. Este despliegue ocurre tras un antecedente complejo registrado en abril pasado, cuando una operación previa terminó con más de 20 barcos interceptados y cientos de personas retenidas. En aquella ocasión, la chilena Macarena Chahuán denunció haber sido víctima de torturas y abusos durante su detención.
A pesar de la captura de este grupo, las labores humanitarias siguen en movimiento. La organización informó que un cuarto chileno, identificado como Felipe Uthman, continúa avanzando como parte del convoy terrestre que también intenta ingresar suministros críticos a la zona del conflicto. Por ahora, se espera que el Ministerio de Relaciones Exteriores profundice en las acciones diplomáticas necesarias para lograr la liberación de los tres chilenos detenidos en alta mar.