La senadora Yasna Provoste (PDC) encendió las alarmas ante el complejo escenario presupuestario que enfrenta el Servicio de Salud de Atacama. Tras la aplicación de un decreto de ajustes, se ha confirmado un recorte de $2.092 millones en la región, una medida que la parlamentaria calificó como un golpe directo a la atención de los usuarios locales.
A través de su cuenta en la red social X, Provoste cuestionó el impacto de esta decisión administrativa. La legisladora acompañó su denuncia con evidencia sobre la ejecución presupuestaria, señalando que, al mes de marzo, ya se había consumido el 32% de un presupuesto total de $222 mil millones, lo que proyecta un agotamiento de los recursos disponibles para el mes de octubre si se mantiene el ritmo actual.
Crisis en el Servicio de Salud
El emplazamiento de la senadora apuntó directamente a la administración de José Antonio Kast, a quien interpeló respecto a las consecuencias de estas restricciones económicas. Según los datos expuestos por la representante de la Democracia Cristiana, la escasez de fondos ocurre en un contexto donde los pacientes ya enfrentan esperas de meses para obtener una hora médica.
¿Por qué su gobierno perjudica la salud de la gente de Atacama?, preguntó la senadora Provoste, al tiempo que advirtió sobre la imposibilidad de sostener la operatividad del sistema de salud regional bajo las actuales condiciones de austeridad impuestas por el decreto.
Hasta el momento, la incertidumbre persiste sobre cómo se abordará la demanda asistencial en los próximos meses. Con el presupuesto ejecutado a un ritmo acelerado, el Servicio de Salud de Atacama se encuentra en un punto crítico donde la falta de inyección de recursos adicionales podría derivar en una paralización de atenciones o un aumento aún mayor en los tiempos de espera para los ciudadanos.