La interna del Real Madrid ha quedado expuesta tras la confirmación oficial de Florentino Pérez sobre un altercado físico ocurrido entre Federico Valverde y Aurélien Tchouameni. El incidente, que tuvo repercusiones sanitarias al terminar con el mediocampista uruguayo en el hospital, fue abordado por el dirigente durante una comparecencia de prensa reciente.
La postura del presidente ante la reyerta
Lejos de escandalizarse por la naturaleza de la riña, Pérez minimizó el hecho basándose en su vasta trayectoria en el club. «Llevo 26 años y ningún año no se han pegado dos jugadores… O cuatro», declaró el timonel madridista. Según su testimonio, este tipo de roces son habituales en el vestuario: «Como se pelean los jóvenes, le das una patada, el otro la devuelve y luego son amigos».
El mandamás blanco fue enfático al señalar que, aunque le parece mal el conflicto, considera mucho más grave la divulgación del suceso. «Me parece peor que lo hayan sacado a la luz. Los que lo han sacado lo hacen porque no están contentos y creen que van a salir del club», sentenció, dejando claro que no permitirá que se instale un clima de caos ficticio en la institución.
El problema de la filtración interna
Para Florentino Pérez, la existencia de informantes dentro de la plantilla es un tema sensible que rompe la ética de convivencia. «Para mí es peor la filtración, porque implica que hay algo más que la pelea, donde al día siguiente son amigos y se van a tomar un café», afirmó. El dirigente resaltó que en sus 26 años de historia esta es la primera vez que ve una situación de este tipo filtrada a los medios.
El presidente concluyó su intervención defendiendo la calidad humana de ambos jugadores: «Son dos chavales fenomenales por cierto, y muy buenos. Se pegan todos los años, bueno, se pegan todos los días. Y eso se acaba ahí. Si alguien dentro del club lo saca fuera es peor que la reyerta entre ellos». Con este mensaje, el Real Madrid intenta poner paños fríos a una polémica que ha acaparado la atención mediática internacional.