El retorno de las precipitaciones en junio
El inicio de junio trae consigo un esperado cambio en las condiciones meteorológicas para la zona centro-sur de Chile. Expertos meteorológicos anticipan la llegada de dos sistemas frontales durante la próxima semana, eventos climáticos que prometen aportar agua a regiones que actualmente presentan un déficit pluviométrico preocupante.
Primer sistema frontal: Lunes y martes
De acuerdo con la información difundida por Meteored, el primero de estos sistemas comenzará a ingresar la mañana de este lunes 1 de junio. Las precipitaciones afectarán principalmente a las regiones del Biobío, La Araucanía y Los Ríos.
Además del agua, el fenómeno climático vendrá acompañado por rachas de viento que podrían alcanzar los 50 kilómetros por hora. Según las estimaciones actuales, se espera que este primer frente se mantenga activo hasta la mañana del martes, concentrando la mayor cantidad de agua en zonas costeras y sectores precordilleranos del sur del país.
Segunda jornada: Un evento más intenso
La atención de los especialistas se centra en un segundo sistema frontal, cuya llegada está proyectada para la madrugada del miércoles. Los pronósticos señalan que este nuevo evento tendrá características más intensas que el primero, superando potencialmente los acumulados de agua del evento inicial.
Existen variaciones en los modelos: el modelo europeo ECMWF proyecta lluvias desde Los Ríos hasta el sur de Ñuble, mientras que el modelo estadounidense GFS limita el fenómeno entre el Biobío y las regiones más australes.
Impacto en el déficit hídrico
Este aporte de agua es vital frente a la escasez actual. Según cifras de la Dirección Meteorológica de Chile al 28 de mayo, la ciudad de Chillán arrastraba un déficit de 43,2%, mientras que Concepción registraba un 15% menos de precipitaciones respecto a los valores normales para la fecha.
De cumplirse los pronósticos, estos eventos ayudarán a reducir parcialmente la brecha hídrica. Posteriormente, se prevé el retorno de altas presiones que disminuirán la probabilidad de lluvia, por lo que los organismos meteorológicos siguen monitoreando la evolución de estos sistemas con atención.