El violento asalto que terminó en tragedia
Lo que debió ser una jornada rutinaria para concretar la compra de un vehículo terminó en un drama médico y delictual. Ricardo Hernández, un adulto mayor de 65 años, fue interceptado por una peligrosa banda de motochorros mientras se dirigía al domicilio del vendedor. La víctima había retirado previamente la suma de $1.3 millones en efectivo desde un banco, dinero que le fue arrebatado violentamente por dos sujetos que se movilizaban en motocicleta.
Según el testimonio de su hija, los delincuentes actuaron con información precisa: «La gente sabía que mi papá era quien tenía el dinero en efectivo. Le sacan la plata, el carnet de identidad y le disparan en la pierna». El ataque ocurrió apenas el hombre descendió de su vehículo, donde era esperado por su esposa y otras personas involucradas en la transacción.
Intervenciones médicas y consecuencias graves
Tras el disparo, Hernández fue trasladado de urgencia al Hospital Padre Hurtado. El proyectil alcanzó la arteria femoral, lo que obligó a los equipos médicos a realizar una primera cirugía de ocho horas, seguida por dos intervenciones adicionales. Pese a los esfuerzos del equipo médico por salvar la extremidad, finalmente fue necesario realizar la amputación de su pierna derecha durante la tercera operación.
La pista de los cascos y el modus operandi
La Policía de Investigaciones (PDI) analiza las cámaras de seguridad del sector para dar con los responsables. Un elemento clave es el color de los cascos utilizados por los sujetos, característica que coincide con otro asalto ocurrido la semana pasada, donde una mujer también fue baleada tras un retiro bancario en Santiago Centro.
El oficial en retiro de la PDI, Cristián Lobos, explica que este tipo de organizaciones criminales opera bajo un esquema de «marcaje». Estos grupos suelen vigilar el interior de las sucursales bancarias, siguen a los clientes una vez que abandonan el recinto y coordinan un abordaje preciso con varios participantes. A pesar de la gravedad del hecho y las diligencias realizadas, hasta el momento de la emisión del reporte, la Fiscalía aún no enviaba formalmente la orden de investigar a la PDI y no se registran detenidos.