Esta semana marca un hito en la vida universitaria chilena con el inicio de las elecciones por la rectoría de la Universidad de Chile, donde por primera vez en su historia, la votación se realizará de forma online. Cuatro aspirantes buscan tomar las riendas de la Casa de Bello para el periodo comprendido entre los años 2026 y 2030, en una contienda que definirá el futuro de una de las instituciones académicas más importantes del país.
Los candidatos y sus propuestas
Desde la Facultad de Derecho, emerge la figura de Pablo Ruiz-Tagle. Este abogado de 67 años ha puesto el acento en robustecer el trabajo docente y en la difusión de las investigaciones que realizan los profesores de la institución. Durante su campaña, el socio de Larraín y Asociados no ha dudado en mostrarse crítico frente a los anuncios del Gobierno del presidente José Antonio Kast en materia educativa. En este sentido, Ruiz-Tagle ha enfatizado que la relación entre la universidad y el Poder Ejecutivo debe ser exclusivamente institucional.
El candidato ha asegurado no tener un compromiso con ningún sector político, afirmando que todos los espectros forman parte de su equipo de trabajo. Sus palabras resuenan con la visión de una universidad independiente:
“Pienso que la universidad debe ser libre, crítica y, sobre todo, creadora. No hay un compromiso con una campaña de un sector determinado. La derecha, el centro y la izquierda tienen personas que son parte de mis patrocinantes”
manifestó.
En la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, la profesora Alejandra Mizala ha enfocado su propuesta en la diversificación del financiamiento universitario. Mizala ha reiterado la importancia de las alianzas público-privadas, sosteniendo que la universidad debe explorar recursos más allá de los estatales. Además, ha expresado un marcado interés en fomentar una mayor interdisciplinariedad en la formación de los estudiantes.
Desde la misma Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, se suma a la carrera el decano Francisco Martínez. El ingeniero, sin embargo, se desmarca de algunos puntos de su colega Mizala, subrayando la trascendencia del rol público de la universidad y el modelo educativo que este conlleva para el país.
Finalmente, el profesor de bioquímica Sergio Lavandero, reconocido con el Premio Nacional de Ciencias Naturales, apuesta por una Universidad de Chile que esté a la altura de los vertiginosos cambios científicos y tecnológicos a nivel global. Para alcanzar este y otros objetivos, Lavandero propone una iniciativa de gran impacto: la creación de una Facultad de Educación, área que la casa de estudios dejó de tener en 1981.
El docente destacó este proyecto como central:
“Uno de los proyectos más emblemáticos va a ser crear la Facultad de Educación. Nuestro eje prioritario será gobernar mejor, para que la universidad pueda cumplir también su misión pública”
afirmó. Además, Lavandero busca implementar una ‘Unidad de Inteligencia Institucional’ para fundamentar mejor las decisiones con evidencia.
El escenario de cuatro candidatos para la primera vuelta sugiere la posibilidad de una inminente segunda votación. Sin embargo, hace cuatro años, la entonces candidata Rosa Devés logró un 51% de los votos, evitando así un segundo balotaje. ¿Podrá alguno de los actuales postulantes replicar esa hazaña o la Universidad de Chile se encamina hacia una decisiva segunda ronda?