El gremio de Pescadores Industriales del Bío Bío encendió las alarmas ante una drástica disminución en la captura de jurel. Actualmente, la industria apenas ha alcanzado el 28% del cumplimiento de su cuota, una cifra significativamente inferior al 55% o 60% que se registra habitualmente a estas alturas del año.
Desde febrero pasado, las compañías pesqueras de la región detectaron la escasa presencia de este recurso en sus caladeros habituales. A esta falta de disponibilidad se suma la detección de ejemplares bajo la talla mínima permitida, lo que dificulta las faenas de captura y procesado.
¿Por qué hay escasez de jurel en el Bío Bío?
Según la información analizada por el gremio, el problema radica en condiciones oceanográficas anómalas. Pese a que ya transcurre la temporada fría, las aguas mantienen temperaturas elevadas que resultan poco amigables para el desarrollo del jurel, provocando que el recurso se aleje de sus zonas históricas.
Estamos preocupados, porque hoy las capturas de la pesca industrial del jurel están en torno del 28% del cumplimiento, cuando para esta misma fecha, las capturas están en torno al 55 o 60%. Esto se debe a una condición anómala en materia oceanográfica, esto ha significado que hay poca disponibilidad de jurel en los caladeros históricos donde habitualmente es encontrada, señaló Macarena Cepeda, presidenta de los Pescadores Industriales del Bío Bío.
Para intentar revertir esta situación, las empresas han intensificado sus esfuerzos de navegación, recorriendo miles de millas náuticas adicionales. Sin embargo, los resultados han sido infructuosos debido a que los cardúmenes encontrados presentan tallas muy pequeñas o mezcladas con ejemplares juveniles, lo que impide su extracción.
Impacto en la flota industrial
La magnitud de esta crisis ha obligado a que el 80% de la flota industrial, compuesta por 38 barcos, se mantenga actualmente en puerto. Ante este escenario, las empresas Camanchaca, Blumar, Landes, FoodCorp y Orizon han desplegado este viernes una fuerza de tarea especial.
Dicho contingente está compuesto por 8 buques que operan bajo tracks diseñados con información científica, con el objetivo exclusivo de localizar el recurso y abastecer las plantas de proceso. Por ahora, el sector mantiene una incertidumbre técnica sobre cuándo se normalizarán las condiciones oceanográficas necesarias para recuperar los niveles habituales de pesca en la zona.