El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, abordó las recientes declaraciones del presidente José Antonio Kast tras su primera Cuenta Pública. El foco de la controversia se centró en el alza del precio de los combustibles, tema sobre el cual el secretario de Estado aseguró estar convencido de que, si pudiera explicar las razones personalmente a los chilenos, estos respaldarían las medidas adoptadas por el Ejecutivo.
El titular de Hacienda reconoció explícitamente las dificultades económicas que enfrentan las familias. Al respecto, admitió comprender que actualmente cuesta llegar a fin de mes y que los hogares sienten el impacto en sus bolsillos al momento de llenar el estanque de bencina. Sin embargo, sostuvo una postura clara sobre la comunicación de estas decisiones gubernamentales.
«Siempre lo he entendido, que está costando llegar a fin de mes, que cuesta más llenar el estanque de bencina, pero estoy seguro que si yo pudiese conversar con ellos, en el living de su casa o invitarlos personalmente, yo estoy seguro que la gran mayoría de los chilenos me acompañarían en esa decisión», afirmó Jorge Quiroz.
Esta intervención se produce luego de que el propio presidente Kast admitiera ante el país que el Gobierno no siempre ha logrado explicar con la cercanía necesaria el fundamento de sus políticas. «Sé que golpeó fuerte. No lo minimizo, y no lo voy a minimizar», reconoció el mandatario durante su discurso oficial ante el Congreso.
Para justificar la medida, Quiroz detalló las implicancias financieras del gasto fiscal. Según explicó, mantener los subsidios implica un costo de casi 200 millones de dólares al mes. El ministro argumentó que haber destinado esos fondos habría significado sacrificar recursos esenciales para otras áreas críticas, mencionando específicamente la seguridad como una de las prioridades que el presidente ha establecido para el país.
El secretario de Estado enfatizó su disposición a profundizar en el diálogo, señalando que, al mostrar el detalle del gasto y los sacrificios involucrados, la ciudadanía validaría la decisión de proteger los recursos públicos para destinarlos a las necesidades más urgentes de Chile. La interrogante que queda abierta es cómo reaccionará la opinión pública ante este nuevo intento del Gobierno por justificar un impacto directo en el costo de vida familiar, considerando que el escenario inflacionario sigue siendo una preocupación central para la administración de Kast.