El escenario electoral en Perú se despeja: con el 99,68% del escrutinio procesado, el candidato de izquierda Roberto Sánchez se perfila como el rival definitivo de la derechista Keiko Fujimori para la segunda vuelta presidencial. La estrecha diferencia que mantenía frente al ultraderechista Rafael López Aliaga parece ya irreversible a falta de contabilizar apenas 60.000 votos pendientes en todo el país.
Las cifras oficiales otorgan a Keiko Fujimori un 17,17% de los votos válidos, equivalente a 2.867.517 sufragios. En la segunda posición, Roberto Sánchez alcanza el 12% con 2.003.902 votos, mientras que López Aliaga queda relegado al tercer lugar con un 11,91%, totalizando 1.989.428 apoyos. La ventaja del izquierdista es de apenas 14.474 votos sobre el ultraconservador.
El factor Lima y la disputa técnica
Para que Rafael López Aliaga pudiera revertir esta tendencia, necesitaría capturar una cuarta parte de los votos restantes, siempre que Roberto Sánchez no sume más apoyos. Sin embargo, en Lima, que es el bastión del líder de Renovación Popular con cerca del 20% de los votos, solo quedan por escrutar unos 16.000 sufragios. En el resto del territorio, el apoyo a López Aliaga es residual, contrastando con el respaldo rural que favorece a Sánchez.
Pese a la tendencia, el ultraderechista sostiene denuncias de fraude sin presentar pruebas concretas. El candidato presiona al Jurado Nacional de Elecciones (JNE) para evitar la proclamación de resultados y exigir una auditoría internacional. López Aliaga argumenta que los retrasos en la apertura de locales por falta de material logístico en Lima desincentivaron a sus electores, aunque la Asociación Civil Transparencia y otros organismos técnicos concluyeron que dichas incidencias no alteraron el resultado final.
Un balotaje cargado de historia
El calendario electoral mantiene la segunda vuelta para el próximo domingo 7 de junio. Este evento marcará la cuarta participación consecutiva de Keiko Fujimori en esta instancia, tras sus derrotas previas ante Ollanta Humala (2011), Pedro Pablo Kuczynski (2016) y Pedro Castillo (2021).
Esta contienda representa una revancha de las elecciones de 2021, donde Sánchez compite representando el legado de Pedro Castillo, quien cumple una condena de 11 años y 5 meses por el fallido intento de golpe de Estado de 2022.
Mientras el JNE se prepara para oficializar el proceso tras superar la crisis logística donde trece locales de Lima abrieron incluso al día siguiente, el país se enfoca en el debate definitivo entre Fujimori y Sánchez. ¿Podrá la izquierda consolidar su avance o logrará la derecha frenar el retorno al poder en esta nueva jornada de votación?