La Selección Argentina inició oficialmente su camino hacia la próxima cita planetaria con una decisión drástica. El técnico Lionel Scaloni reveló la prelista de 55 convocados para el Mundial 2026, marcando una clara ruptura con varios nombres que consiguieron la gloria en Qatar 2022. Esta nómina, que busca integrar talento joven, dejó fuera a piezas clave que fueron fundamentales durante el último proceso mundialista.
¿Quiénes son los seis campeones ausentes?
El listado definitivo de descartados incluye a figuras de peso y otros que perdieron terreno en el esquema del entrenador. Entre las ausencias más mediáticas se encuentran Ángel Di María, quien ya había hecho público su retiro del combinado nacional, y Franco Armani, arquero que cerró su ciclo en el equipo albiceleste tras años de servicio.
La sorpresa mayor llega por los jugadores que aún se consideraban activos. Paulo Dybala, ya recuperado en la Roma, y Ángel Correa, actualmente en Tigres de México, quedaron fuera a pesar de haber sido recambios constantes. Asimismo, el defensor Juan Foyth no fue incluido debido a que aún se recupera de una lesión en el tendón de Aquiles.
Finalmente, destaca el caso de Alejandro ‘Papu’ Gómez, quien se ha transformado en un nombre vetado del entorno de la selección. Su ausencia se debe a una sanción de dos años por doping positivo, detectado precisamente durante la disputa de la Copa del Mundo de Qatar 2022.
La apuesta de Scaloni: sangre nueva para el 2030
Mientras referentes como Lionel Messi, Rodrigo De Paul y Emiliano Martínez se mantienen como las columnas vertebrales del equipo, Scaloni ha comenzado a blindar el futuro. La convocatoria incluye una apuesta decidida por las nuevas promesas del fútbol argentino.
Nombres como Franco Mastantuono, Claudio Echeverri, Nico Paz, Valentín Barco y Alejandro Garnacho lideran esta camada de proyección. En la zona defensiva, la inclusión de Lautaro Di Lollo y Agustín Giay confirma que el cuerpo técnico ya no solo trabaja con el Mundial 2026 en la mira, sino que está planificando el horizonte competitivo hacia el año 2030. ¿Logrará esta mezcla de jerarquía y juventud consolidar un nuevo proceso exitoso para la Albiceleste?