La tensión política por el proyecto de ley de reconstrucción nacional ha saltado desde los pasillos del Congreso hasta la arena pública, amenazando con trasladar el debate hacia las calles tras un encendido llamado de la diputada comunista Lorena Pizarro. La parlamentaria instó abiertamente a la ciudadanía a movilizarse para intentar frenar la agenda legislativa impulsada por la actual administración, lo que provocó una inmediata y crítica reacción del presidente José Antonio Kast.
Las declaraciones fueron realizadas en una entrevista con Radio Nuevo Mundo, donde Pizarro puso en duda la eficacia del Parlamento para frenar las iniciativas del Ejecutivo. Según la diputada, existe una lógica establecida tras el año 90 que confía erróneamente en que el Congreso resuelve todas las controversias. “Hay que organizarse, hay que movilizarse, porque hay una lógica que se instaló después del 90, que se cree que el Congreso resuelve todo. No, si nosotros tenemos las graderías y afuera del Congreso la gente protestando por sus derechos —no son beneficios, son derechos—, otro gallo canta”, enfatizó la legisladora.
La crítica al gobierno de Kast
Durante su intervención, Lorena Pizarro sostuvo que cualquier intento de oposición a las reformas propuestas será inútil si no existe una movilización social activa. La diputada fue más allá al calificar al gobierno de José Antonio Kast como una administración de “extrema derecha”, advirtiendo que, sin la presión popular exigiendo el cese de los denominados “retrocesos criminales”, será imposible revertir la agenda oficialista.
Ante esto, el presidente Kast utilizó su cuenta de la red social X para responder al emplazamiento, acusando al Partido Comunista de intentar desestabilizar el orden público tras su salida del poder. “Durante cuatro años, el Partido Comunista fue parte del gobierno y ocupó tranquilamente La Moneda. Hoy, luego de ser derrotado en las urnas, busca agitar las calles y frenar los avances que democráticamente impulsan el Gobierno y el Congreso”, manifestó el Mandatario, concluyendo que “los chilenos quieren soluciones, no más violencia”.
La dura arremetida del Partido Republicano
El tono del debate escaló a un nivel superior cuando el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, intervino para respaldar al Jefe de Estado. El dirigente calificó los llamados a movilizaciones como intentos de generar “caos” y advirtió que deberían ser tratados con la máxima severidad legal. “A quienes buscan el caos en las calles para instalar sus ideas, se les debe enfrentar de la misma manera que se hace frente a un terrorista”, afirmó Squella.
El líder republicano agregó además una advertencia directa, señalando que quienes promueven estas acciones “más temprano que tarde, darán un paso en falso, y proclamarán sus consignas desde las rejas”. Actualmente, el clima político sigue bajo alta presión mientras el proyecto de reconstrucción nacional continúa su tramitación en el Congreso, configurándose como el foco de fricción más importante entre el Ejecutivo y las organizaciones sociales, quienes acusan vulneraciones en derechos laborales y sociales.