Un reciente aumento en la producción y faena bovina en el sur de Chile durante marzo ha generado una falsa sensación de bonanza en el sector. Aunque las regiones de Los Ríos y Los Lagos lideran las cifras de crecimiento, la Federación Gremial Nacional de Productores de Ganado Bovino de Chile (Fedecarne) advierte que esto no constituye una recuperación estructural, sino un fenómeno coyuntural.
Los datos sectoriales correspondientes a marzo de 2026 muestran que la agrupación de Los Ríos y Los Lagos aumentó en un 6,6% su producción de carne en vara en doce meses. Esta zona concentra el 40,4% de la producción bovina nacional. Por su parte, el beneficio de ganado llegó a 27.923 cabezas, un alza interanual del 2,3%, mientras que el ganado rematado en ferias de Los Lagos-Aysén subió un 2,6%.
¿Por qué crece la faena si la masa ganadera sigue disminuyendo?
El presidente de Fedecarne, Ignacio Besoain, aclaró que existe una brecha fundamental entre los números de faena y la salud real del sector. Según el dirigente, Odepa confunde la faena con la producción real.
El aumento de producción para nosotros es el aumento de la masa ganadera y hoy día no vemos que haya un aumento de la masa ganadera, sino que, muy por el contrario, ya llevamos más de 20 años en disminución de la masa ganadera.
Besoain explicó que el repunte en el sur sería circunstancial debido a la alta concentración histórica de ganado en esa área. Sugiere que, al disminuir la faena en otras regiones del país, el volumen se habría trasladado hacia el sur, sin que esto signifique un crecimiento neto del rebaño nacional.
Contexto internacional y futuro del sector
Pese a la caída estructural del rebaño, el contexto internacional se presenta favorable por la menor oferta global y una demanda sostenida. El dirigente estima que esto podría incentivar la retención de animales por parte de los productores, quienes vislumbran un negocio más estable, aunque con oscilaciones controladas.
No obstante, el gremio mantiene una postura crítica frente a la falta de políticas públicas. Besoain cuestiona que la ganadería no esté en el eje de las estrategias agrarias, advirtiendo que solo entre el 30% y 35% del consumo nacional proviene de producción interna. Ante esta dependencia excesiva de importaciones, el sector exige mayores exigencias en trazabilidad y estándares sanitarios.
El futuro del abastecimiento sigue siendo una preocupación mayor, pues depender de un mercado exterior altamente demandado implica riesgos estratégicos que, a juicio de Fedecarne, el Estado debe evaluar con urgencia para evitar crisis de suministro.