La Asociación de Industrias Metalúrgicas y Metalmecánicas (Asimet) encendió las alarmas ante la propuesta del Ejecutivo de eliminar la franquicia tributaria del Sence. La medida, que se enmarca dentro de la Ley de Reconstrucción Nacional, busca generar un ahorro anual de US$300 millones, pero desde el gremio sostienen que esta decisión impactará negativamente el desarrollo laboral del país.
El tema fue abordado en una reunión con el jefe de gabinete del Ministerio del Trabajo, Pablo Bobic. En dicho encuentro, los representantes de Asimet enfatizaron que el beneficio, que permite a las empresas de primera categoría descontar impuestos mediante gastos en capacitación, es fundamental para la formación de trabajadores en un escenario económico exigente.
¿Por qué preocupa la eliminación de este beneficio tributario?
El presidente de Asimet, Fernando García, fue enfático al señalar que la industria no puede avanzar en una reconstrucción económica reduciendo las instancias de formación. Según el dirigente, el país necesita potenciar talentos en áreas clave como la automatización industrial, digitalización, inteligencia artificial y tecnologías de la Industria 4.0, las cuales serán pilares de la productividad futura.
La reconstrucción económica requiere más capacitación, no menos. Nos preocupa avanzar en la eliminación de la franquicia Sence sin certezas respecto de si habrá un sistema que la reemplazará, manifestó García durante la cita.
Los datos respaldan la importancia del mecanismo: durante el año 2024, más de 550 mil personas fueron capacitadas gracias a esta herramienta tributaria. Para el presidente del gremio, suprimir el sistema de forma abrupta sin una alternativa definida afectaría de manera directa e inmediata a los trabajadores de las empresas chilenas.
Modernización en lugar de supresión
Aunque Asimet reconoce que la normativa tiene casi cincuenta años y requiere procesos de modernización, su postura es que los cambios deben abordarse de manera responsable y dialogada. El gremio propone corregir el diseño de la herramienta en lugar de eliminarla, argumentando que las mejoras deben realizarse contando con un sistema claro y operativo antes de cualquier supresión.
Además de plantear esta preocupación central, la directiva aprovechó la instancia para entregar a las autoridades gubernamentales su propia Estrategia Industrial para Reactivar el Crecimiento Económico. Actualmente, el gremio espera que el Ejecutivo considere estos puntos en el debate legislativo, mientras se mantiene la incertidumbre sobre el futuro de las capacitaciones y si el Gobierno presentará finalmente un mecanismo de reemplazo que convenza al sector industrial.