La empresa Abastible encendió las alarmas en el Senado tras enviar una carta donde manifiesta su «extrema preocupación» respecto al nuevo subsidio al gas impulsado por el Gobierno. Según la compañía, la actual hoja de ruta para implementar este beneficio presenta vacíos logísticos que podrían derivar en graves problemas operativos y, en el peor de los escenarios, causar interrupciones directas en la cadena de suministro para las familias chilenas más vulnerables.
El cambio de estrategia del Gobierno
El núcleo del conflicto reside en un cambio de enfoque por parte del Ejecutivo. Si bien en un inicio se contempló que los municipios lideraran la entrega de esta ayuda, el modelo fue reemplazado por un sistema de subsidio directo. Abastible sostiene que esta metodología carece de claridad técnica, particularmente sobre el catastro de beneficiarios y la logística necesaria para su ejecución, lo que pone en jaque la operatividad del sistema.
Reacciones desde el Congreso
La misiva generó reacciones inmediatas en el mundo político. El diputado del Partido Comunista e integrante de la comisión de Hacienda, Boris Barrera, desestimó que los riesgos técnicos deban frenar la iniciativa. A su juicio, es necesario evaluar la implementación en terreno apenas comience a operar y monitorear su funcionamiento para realizar ajustes sobre la marcha.
Por su parte, el diputado de Renovación Nacional, Eduardo Durán, fue enfático al rechazar los planteamientos de la empresa. En una postura crítica, el parlamentario señaló:
Las familias chilenas no pueden calentar sus hogares con comunicados de prensa ni excusas técnicas. Si las empresas de gas dicen tener dificultades operativas con el sistema de pagos, la obligación del Gobierno es exigir que esas barreras se eliminen ahora.
Posición de otras distribuidoras
Ante la incertidumbre que rodea la medida, otras empresas del sector mantienen cautela. Lipigas declinó emitir comentarios, argumentando que esperarán a que el subsidio sea oficial para realizar un diagnóstico concreto de la situación. Del mismo modo, Gasco optó por no referirse a la advertencia de su competidor ante las consultas realizadas. Actualmente, el escenario permanece en pausa a la espera de que el Ejecutivo defina los detalles finales de la implementación, lo que plantea la duda de si los problemas logísticos expuestos por Abastible serán resueltos antes del despliegue masivo del beneficio.