La situación de Narges Mohammadi, la activista iraní galardonada con el Premio Nobel de la Paz en 2023, ha alcanzado un punto de inflexión alarmante. Su equipo de apoyo confirmó en una conferencia de prensa realizada en París que la defensora de los derechos humanos se encuentra actualmente «entre la vida y la muerte» tras sufrir graves complicaciones mientras permanece encarcelada.
¿Qué ha sucedido con su estado de salud? Según reportes de Le Figaro, Mohammadi habría sufrido un presunto infarto a finales del pasado mes de marzo. Posteriormente, el 1 de mayo, la activista de poco más de 50 años tuvo que ser trasladada de urgencia a un hospital en el noroeste de Irán debido a una descompensación rápida y evidente de su condición física.
La lucha por la vida de la activista
La abogada Chirinne Ardakani, con base en París, ha sido enfática respecto a la gravedad del cuadro médico: «No solo luchamos por la libertad de Narges, luchamos para que su corazón siga lidio». Por su parte, Jonathan Dagher, representante de Reporteros Sin Fronteras (RSF), advirtió que esta es la primera instancia en la que se comunica abiertamente que existe un riesgo inminente de fallecimiento.
El historial de Mohammadi en las últimas dos décadas ha estado marcado por constantes ingresos y salidas de prisión. Su último arresto se produjo en diciembre, poco después de que denunciara a la República Islámica durante el funeral de un abogado. Desde entonces, el deterioro ha sido descrito por su defensa como «sin precedentes».
Datos críticos del deterioro
Los detalles sobre su salud son desoladores. Según sus defensores, Narges Mohammadi ha perdido 20 kilogramos de peso desde su reclusión, presenta dificultades para articular palabras y su apariencia física es casi irreconocible comparada con su estado previo al último arresto. «Nunca habíamos temido tanto por la vida de Narges; podría dejarnos en cualquier momento», remarcó Ardakani.
Actualmente, sus partidarios exigen desesperadamente que sea trasladada a Teherán para ser tratada por su equipo médico personal. Sin embargo, no existen señales de que las autoridades permitan su traslado desde Zanjan. Mientras sus hijos mellizos adolescentes y su esposo esperan noticias desde París, la abogada ha instado al presidente Emmanuel Macron y al gobierno francés a endurecer su postura diplomática ante el caso.
La incertidumbre sobre su traslado sigue marcando el devenir de este caso, con la comunidad internacional observando de cerca si el régimen iraní permitirá la asistencia necesaria para salvar la vida de la Nobel de la Paz.