El impacto real de la exención de IVA en viviendas nuevas
La Cámara Chilena de la Construcción (CChC) entregó un análisis clave sobre la propuesta del Ejecutivo que busca incentivar el sector inmobiliario. Aunque el gremio respaldó la exención transitoria del IVA a la primera venta de viviendas nuevas durante la discusión en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, entregó una advertencia técnica: el beneficio no se traducirá automáticamente en una rebaja del 19% para el comprador final.
Según explicó la CChC, la disminución efectiva del precio dependerá directamente de la estructura de costos de cada proyecto inmobiliario, considerando factores como el terreno, los materiales, la mano de obra, el financiamiento y el crédito fiscal acumulado. Por ello, estiman que el impacto real en el precio para el cliente final oscilará entre un 2% y un 7%.
Reactivación y crisis del sector
El gremio valoró la medida como un instrumento necesario para dinamizar el mercado, permitir que las empresas mejoren su caja, liquiden el stock de viviendas acumulado y faciliten el inicio de nuevas obras. Este respaldo se enmarca en la discusión del proyecto de Ley para la Reconstrucción Nacional, vital para un sector que enfrenta una crisis prolongada.
La industria de la construcción ha sido una de las más golpeadas por el ciclo económico reciente, registrando una pérdida estimada de 180.000 empleos y un incremento persistente en el valor de las viviendas nuevas desde 2008, el cual ha superado con creces el alza de los salarios reales.
Detalles técnicos y el futuro del DFL 2
Para evitar que las ventas inmobiliarias se congelen mientras se concreta la tramitación legislativa, el Gobierno incluyó un mecanismo de devolución de IVA que protege las transacciones realizadas entre la presentación del proyecto y su entrada en vigor. Esta medida busca dar certeza operativa a las inmobiliarias y a los potenciales compradores.
En cuanto al tratamiento tributario del DFL 2, la CChC también dio luz verde a la propuesta gubernamental. Esta plantea que, a partir de la tercera propiedad económica de hasta 90 metros cuadrados, las rentas de arrendamiento estarán afectas a un impuesto único del 5%, ajustando la normativa actual para este segmento de viviendas.