Un nuevo escenario en el Golfo Pérsico
El líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jamenei, afirmó este jueves que Estados Unidos ha sufrido una derrota vergonzosa en su conflicto con la república islámica. A través de un mensaje difundido por la televisión estatal con motivo de la fiesta anual del «Golfo Pérsico», el sucesor de Alí Jamenei —asesinado el 28 de febrero tras el inicio del operativo israelí-estadounidense— declaró que se está abriendo un nuevo capítulo estratégico en la zona del estrecho de Ormuz.
La aparición de este mensaje es relevante, ya que el líder supremo no ha sido visto en público desde el ataque contra su padre. Según reportes del New York Times de la semana pasada, fuentes oficiales iraníes sugieren que Mojtaba Jamenei habría resultado gravemente herido en la pierna y el rostro durante aquel operativo, aunque se mantiene lúcido y activo en sus funciones.
Críticas a la seguridad estadounidense
En su comunicación, Jamenei arremetió contra la capacidad militar de Washington en la región. Según el ayatolá, las bases estadounidenses en el Golfo, que han sido blanco de ataques en represalia, carecen de la capacidad necesaria para garantizar su propia seguridad, mucho menos la de sus aliados regionales. Asimismo, el líder iraní condenó la presencia de «actores exteriores», señalando que quienes interfieren desde miles de kilómetros de distancia no tienen cabida allí, «excepto en el fondo del mar».
Control del estrecho de Ormuz
El mensaje también puso énfasis en la gestión iraní del estrecho de Ormuz. El ayatolá elogió el «nuevo marco jurídico» implementado en la vía marítima, por la cual circula habitualmente el 20% del petróleo y gas natural licuado consumido a nivel global. Un diputado iraní confirmó recientemente que el país ya recibió los primeros ingresos por un nuevo gravamen aplicado en la zona.
Actualmente, el tránsito de buques por el estrecho es sumamente restringido, mientras que el presidente iraní, Masud Pezeshkian, afirmó este mismo jueves que el bloqueo naval impuesto por Estados Unidos a los puertos de su país para asfixiar las exportaciones de petróleo está condenado al fracaso. Irán ha respondido a estas medidas con ataques a diversas embarcaciones, intensificando la tensión en esta estratégica ruta comercial.