La relación entre la derecha tradicional y el Partido Republicano atraviesa un nuevo episodio de tensión. La causa esta vez es la acusación constitucional (AC) que la bancada de José Antonio Kast busca impulsar contra los exministros Nicolás Grau y Carlos Montes. Desde Chile Vamos han optado por la cautela, desmarcándose de la ofensiva republicana y generando malestar en la colectividad opositorora, donde cuestionan la falta de compromiso con una estrategia que, reconocen, es fundamental para asegurar el éxito parlamentario.
Aunque para presentar una AC en la Cámara de Diputadas y Diputados bastan solo 10 firmas, su aprobación final exige obtener la mayoría simple de los presentes en la sala. Actualmente, ese escenario luce complejo para los Republicanos si no logran alinear a toda la oposición. En Chile Vamos, la postura es priorizar la viabilidad técnica antes de comprometer respaldos ciegos.
Cautela técnica versus cálculo político
La jefa de bancada de la UDI, la diputada Flor Weisse, fue clara respecto a las condiciones necesarias para avanzar. Según la parlamentaria, el factor determinante será contar con los votos suficientes en la sala. Por ello, ya se están realizando conversaciones con las distintas bancadas para evaluar la real posibilidad de éxito de la acusación antes de tomar una postura definitiva.
Para que la acusación constitucional prospere, se deben tener los votos. Por lo tanto, se está conversando con las distintas bancadas oficialistas para que esta acusación prospere en la Sala.
Por su parte, en Renovación Nacional (RN), la diputada Ximena Ossandón enfatizó que el bloque debe centrarse en el mérito jurídico de la acción legal. Aunque evitó confirmar un desmarque definitivo, sugirió que la prioridad no debería ser distraer la atención con este tipo de iniciativas, marcando una diferencia de agenda con los republicanos.
La molestia en Republicanos y las señales de desmarque
Las señales enviadas por Chile Vamos complican el panorama para los impulsores de la AC. El diputado Cristián Araya, desde la bancada republicana, criticó la actitud de sus socios, sugiriendo que la cautela responde a cálculos políticos y no a convicciones legislativas:
Es esperable y no nos sorprende una actitud más bien cautelosa de parte de Chile Vamos. Esto se debe hacer por convicciones y no por cálculos políticos de que si están o no están los votos.
Este episodio no es aislado. La oposición ya ha enfrentado fricciones previas, como las diferencias por el llamado “estilo Poduje” y las discrepancias en RN frente a las críticas republicanas contra el exministro Luis Cordero tras su rol en la Academia de Carabineros. El futuro de la AC contra Grau y Montes permanece en suspenso, dependiendo estrictamente de si los republicanos logran convencer a sus aliados de que el sustento jurídico supera el riesgo de una derrota política en sala.