Apenas un día después de la celebración del aniversario 99 de Carabineros, una cifra alarmante encendió las alertas en el Gobierno: según datos internos del Ministerio de Seguridad, uno de cada cinco uniformados no está operativo debido a licencias médicas. La información, dada a conocer inicialmente por La Tercera, sitúa la tasa de inasistencia en un 18,6%, siendo el factor psicológico el predominante.
El dato más crítico es que, de ese universo de funcionarios fuera de servicio, un 80% argumenta razones de salud mental. Si bien desde la institución de Carabineros reconocen que existe una problemática real respecto a la salud de sus filas, sostienen que sus propias métricas difieren de las cifras que actualmente maneja el Ejecutivo.
Medidas presidenciales y debate político
Este escenario surge a la par del paquete de ayudas anunciado este lunes por el presidente José Antonio Kast. Entre las iniciativas destacan un aumento en el estipendio para los aspirantes, apoyos específicos para quienes sufren lesiones físicas en actos de servicio y un bono trimestral extraordinario. Este último punto fue una petición formal hecha al mandatario por la bancada de Renovación Nacional.
Desde RN, la senadora Camila Flores y el diputado Mauro González enfatizaron que las condiciones laborales actuales son insostenibles. Según González, “nuestros carabineros están sometidos a una presión y violencia permanente que está afectando su salud”, a lo que Flores añadió que la situación obedece a jornadas laborales extensas con niveles críticos de estrés.
La diputada del Partido de la Gente, Zandra Parisi, calificó el panorama como preocupante y solicitó una intervención integral:
El Estado tiene que hacerse cargo con medidas concretas: un plan serio de salud mental para carabineros, mejores condiciones laborales y turnos mucho más humanos. Junto con una fiscalización efectiva de las licencias médicas.
El desafío de la prevención
Desde la oposición, el diputado de la Federación Regionalista Verde Social, Jaime Mulet, insistió en que el problema trasciende el uso de licencias médicas. “Hay que abordar la salud mental, y eso no solamente se aborda con el uso de licencias médicas, que uno lo puede entender, también con políticas preventivas que la institución debe instaurar”, sostuvo, señalando además la necesidad de revertir la tendencia a la baja en la dotación policial de los últimos años.
Aunque fuentes de la administración Boric valoran las políticas propuestas, el financiamiento de estas ayudas sigue siendo el gran enigma en medio de una política fiscal de emergencia. ¿Lograrán estas medidas disminuir efectivamente las licencias médicas o la crisis de salud mental requiere un cambio estructural más profundo en la institución?