El legado de Juan Quiñones, figura clave en la historia del Cacique, recibió un importante reconocimiento esta jornada. Sus restos, que permanecían en su natal Constitución, fueron trasladados al Mausoleo de Viejos Cracks en el Cementerio General, donde ahora reposan junto a otras figuras históricas de la institución.
La ceremonia fue encabezada por Edmundo Valladares, presidente del Club Social y Deportivo (CSyD) Colo Colo, y contó con la presencia de Aníbal Mosa, presidente de Blanco y Negro. El evento reunió a familiares, directivos y exjugadores del equipo de Macul, quienes se unieron para honrar la memoria del histórico dirigente.
Un reencuentro histórico para el patrimonio albo
El traslado se concretó tras detectarse el deterioro de la tumba original donde descansaba Quiñones en Constitución. Ante esta situación, el CSyD y Blanco y Negro coordinaron esta instancia simbólica para asegurar que los restos del fundador recibieran un trato digno y adecuado a su relevancia histórica.
Desde el CSyD Colo Colo enfatizaron la importancia de este gesto:
Mantenemos un firme compromiso con quienes forjaron nuestra historia, preservando su legado y manteniendo vivo nuestro patrimonio para las futuras generaciones.
Juan Quiñones no solo es recordado por la famosa frase “vámonos Quiñones, que jueguen los viejos”, sino que además fue el artífice de los colores blanco y negro que identifican al club. Este acto cierra un capítulo de incertidumbre sobre el estado de su sepultura, consolidando un espacio de memoria permanente que podrá ser visitado por la hinchada colocolina en el Cementerio General, garantizando que su historia no se pierda en el tiempo.