Los funcionarios del Centro de la Mujer de Concepción han levantado la voz para denunciar las precarias condiciones sanitarias en las que se ven obligados a trabajar diariamente. Según sus testimonios, el centro ubicado en la esquina de O’Higgins con Angol enfrenta serios problemas de salubridad que afectan tanto al personal como a las mujeres que acuden en busca de atención.
De acuerdo a los relatos anónimos de los colaboradores, el centro se ve plagado de malos olores provenientes de deficientes instalaciones que los obligan a salir del subterráneo donde se encuentra el recinto para tomar bocanadas de aire fresco con frecuencia. Incluso, aseguran que el olor a excremento es tan intenso que les resulta casi imposible permanecer en el lugar.
Ante esta situación, el alcalde de Concepción, Héctor Muñoz, lamentó profundamente las condiciones en las que se encuentra el Centro de la Mujer y ordenó la apertura de un sumario para determinar las responsabilidades de quienes autorizaron el contrato de arriendo de las actuales instalaciones. Además, el jefe comunal señaló que una de las posibles soluciones sería reubicar el centro en un nuevo edificio que cumpla con los estándares de salubridad necesarios.
Por su parte, el administrador municipal, Boris Negrete, proporcionó más detalles sobre el problema, revelando que el subterráneo ya se había inundado con aguas servidas el año pasado. Asimismo, confirmó que el contrato de arriendo está vigente hasta 2027 y que el municipio paga cerca de 10 millones de pesos mensuales por las instalaciones.
Pero los problemas del Centro de la Mujer no se limitan únicamente a las condiciones físicas del lugar. Los funcionarios a honorarios también denunciaron que entre enero y febrero de este año no recibieron sus remuneraciones, lo que esperan sea solucionado a la brevedad. Frente a esto, el alcalde Muñoz se comprometió a estudiar el tema y aclarar los motivos de los retrasos en los pagos, ya que el centro recibe fondos de otras reparticiones estatales.
En resumen, el Centro de la Mujer de Concepción enfrenta una situación crítica que pone en riesgo la salud y el bienestar tanto de sus trabajadores como de las mujeres que acuden en busca de apoyo. Las autoridades han prometido investigar a fondo y tomar medidas urgentes para solucionar estos problemas y garantizar un entorno de trabajo y atención digno y saludable.