El presidente ruso abandonó Beijing tras una cumbre con Xi Jinping sin lograr acuerdos energéticos clave, empañando su gira tras cancelar su rueda de prensa.
El presidente ruso aterriza en China para fortalecer lazos bilaterales y discutir conflictos mundiales, en medio de la reciente visita de Donald Trump.
Tras una cumbre en Pekín, Xi Jinping y Donald Trump buscaron consensos sobre Irán y el estrecho de Ormuz para estabilizar la economía y el comercio global.
Los líderes de Nvidia, Apple y Tesla integraron la delegación de Trump en China. ¿Qué impacto tendrá esta inédita presencia en las relaciones bilaterales?