Un sargento segundo de Gendarmería de Chile, con 22 años de servicio, quedó con arresto domiciliario y otras medidas cautelares en Valdivia, luego de ser formalizado por presuntamente exigir dinero a internos a cambio de beneficios dentro del Complejo Penitenciario local.
La Fiscalía de Los Ríos investiga al gendarme por delitos que habría cometido en el ejercicio de sus funciones. Se le acusa de solicitar sumas de dinero a diversos presos para permitir el ingreso de elementos prohibidos al penal, incluso con fines de comercialización dentro de la cárcel.
Adicionalmente, el imputado habría ofrecido cambios de módulo y la asignación de áreas de trabajo específicas como parte del régimen interno del centro penitenciario. Los hechos salieron a la luz gracias a una unidad especializada de Gendarmería, que detectó las irregularidades y alertó a la Policía de Investigaciones (PDI), quienes finalmente detuvieron al funcionario.
Ante el Juzgado de Garantía de Valdivia, la Fiscalía le comunicó formalmente que es investigado por los delitos de exacción ilegal, ingreso ilegal de elementos prohibidos y hurto agravado. El Tribunal, tras escuchar los antecedentes, decretó su arresto domiciliario total, arraigo nacional y la prohibición de ingresar a cualquier centro penitenciario del país.
Tanto Gendarmería de Chile como la Seremi de Seguridad Pública ya habían expresado su rechazo y reprobación por el actuar del funcionario. Ambas instituciones recalcaron que estas acciones se alejan de la ley y las normativas internas, atentando contra la fe pública que debe regir su labor.
Consultada sobre la posibilidad de solicitar prisión preventiva para el gendarme, la Fiscalía declinó entregar detalles, argumentando que la indagación sigue en curso y que ha sido declarada secreta, sin informar si se pidió o no la medida cautelar más gravosa en este caso de corrupción.