Una nueva polémica sacude al Ministerio de Ciencia tras la denuncia por Ley Karin contra la subsecretaria Carolina Rossi. Las acusaciones incluyen maltrato laboral y un supuesto empujón para impedir que se le informara sobre un posible caso de acoso sexual dentro de la cartera.
La denuncia detalla dos incidentes ocurridos el 27 y 28 de octubre, en un contexto de creciente tensión interna que involucra también a la ministra Ximena Lincolao. El primer episodio se habría producido en una reunión de gestión, donde Rossi supuestamente no permitió el ingreso al denunciante y a la jefa de gabinete, proponiendo conversar en un espacio abierto, lo que habría expuesto asuntos confidenciales.
El relato también indica que la subsecretaria habría levantado la voz durante esa conversación. Desde el entorno de Rossi, sin embargo, han negado enfáticamente estos hechos, mientras el Ministerio de Ciencia asegura no haber recibido formalmente la denuncia por Ley Karin, pese a la verificación de autenticidad del documento al que accedió El Reporte Diario.
El segundo incidente es más grave: el denunciante, acompañado del director jurídico, intentó informar a Rossi de manera reservada sobre un presunto acoso sexual que afectaría a una funcionaria. La subsecretaria lo habría empujado hacia el exterior de la oficina y cerrado la puerta, impidiendo la entrega de la información.
Aunque el entorno de Rossi negó el empujón, sí reconocieron haber recibido información sobre un eventual caso de acoso. Según esta versión, en menos de 24 horas la autoridad solicitó a la persona que transmitió los antecedentes —quien no sería la víctima ni alguien con contacto directo con ella— que formalizara la información por escrito para tomar las medidas correspondientes.
Esta denuncia se suma a un reciente episodio de fricción entre la ministra Lincolao y la subsecretaria Rossi, quien habría contactado a La Moneda para expresar su malestar por la relación entre ambas. La semana pasada, Lincolao desvinculó a Nicolás Fuenzalida, asesor directo de Rossi, y a Hernán Tello, jefe de comunicaciones.
Estos despidos habrían dejado a Rossi con un equipo reducido, sin jefe de gabinete ni encargado de comunicaciones, generando cuestionamientos y la interpretación de algunos funcionarios de que buscaban perjudicar su gestión. Cercanos a la subsecretaria incluso indicaron que ella habría considerado su continuidad en el cargo.