El Ministerio de Bienes Nacionales impulsa un plan maestro para el desarrollo turístico e inmobiliario en Bahía Inglesa, sector conocido como el “Caribe chileno” en Caldera, región de Atacama. La iniciativa, que abarca 420 hectáreas del borde costero de Playa Las Machas, busca atraer inversiones significativas, generar nuevas fuentes de empleo y potenciar la economía turística de la región.
El proyecto se estructura en tres fases. La primera etapa comprende 79,31 hectáreas y está diseñada para activar inversiones a través de licitaciones públicas. En este proceso, se evaluará no solo la propuesta económica, sino también la calidad arquitectónica de los proyectos, su integración armoniosa con el entorno natural y los compromisos de ejecución planteados por los postulantes.
Además del desarrollo inmobiliario, el plan contempla la creación de espacios públicos, amplias áreas verdes y un paseo costero de libre acceso para la comunidad. También se incluyen propuestas complementarias destinadas a la protección del patrimonio natural y la disposición de suelo fiscal para cubrir necesidades habitacionales en la comuna de Caldera.
“Es un proyecto muy atractivo que mezcla espacios públicos, un jardín botánico y desarrollo urbano en un territorio de alto interés nacional e internacional, que hace conocida a la región de Atacama. Por eso, nos parece una propuesta muy interesante que va a contar, por cierto, con el apoyo del Gobierno Regional de Atacama”.
Así lo destacó el gobernador regional de Atacama, Miguel Vargas Correa, tras una reunión en Santiago con la ministra de Bienes Nacionales, Catalina Parot. La ministra Parot añadió que “se trata de un proyecto de desarrollo de segunda vivienda para la clase media, con un componente turístico y un parque botánico. Son más de 400 hectáreas que el Fisco va a disponer para desarrollar segundas viviendas, primera vivienda y todo el desarrollo turístico que merece y que está a la altura de esa región”.
El cronograma de Bienes Nacionales establece que entre octubre de 2026 y enero de 2027 se individualizarán los terrenos y se prepararán los expedientes. Posteriormente, entre enero y febrero de 2027, se elaborarán y aprobarán jurídicamente las bases de licitación, con publicación programada para finales de febrero de ese año.
La recepción de ofertas se proyecta entre mayo y junio de 2027, mientras que la evaluación, adjudicación y compraventa de los terrenos se efectuarán entre junio y septiembre del mismo año. La fase de diseño, obtención de permisos y construcción privada se estima entre 2027 y 2031, con el inicio de la recepción y operación de los proyectos previsto desde finales de 2031, variando según cada iniciativa.
Las tres etapas generales del proceso incluyen la activación (79,31 hectáreas), la consolidación (208,19 hectáreas) y la expansión (132,89 hectáreas). La adjudicación final de los terrenos considerará elementos como la oferta económica, la calidad y diseño de los proyectos, su integración paisajística, la inversión total comprometida y los plazos de ejecución.