La capital de Chile fue escenario de la tradicional marcha del 12 de octubre, conocida como el Día del Encuentro de los Dos Mundos. Distintas agrupaciones indígenas y sociales se congregaron en el centro de Santiago para una movilización que comenzó en las cercanías del Cerro Santa Lucía, aunque culminó con incidentes menores.
Entre las principales demandas de los manifestantes se encontraban la protección y autonomía de los pueblos indígenas, el fin a la militarización de sus territorios, la libertad de los presos políticos mapuches y la despenalización de la hoja de coca.
Catalina Piching, integrante de la mesa organizadora de la marcha, enfatizó la continuidad de las exigencias, independientemente del gobierno de turno.
“Ahora nos estamos volviendo a juntar, en especial en un gobierno como este, en el que es necesario levantar nuestras demandas más fuerte que nunca. Y en verdad, el gobierno que sea a nosotros nos ha pasado por encima y hemos seguido resistiendo siempre”, señaló.
Una vez iniciada la manifestación, un amplio contingente de personas avanzó hacia Plaza Los Héroes, acompañada de consignas y comparsas que animaban el trayecto.
Durante la jornada, un grupo reducido de personas encapuchadas provocó desórdenes en intersecciones clave como San Antonio, Teatinos, Amunátegui y San Martín, lo que obligó a la intervención de personal de Carabineros para restablecer el orden.
En calle Almirante Barroso también se registraron disturbios. Un grupo fue dispersado mediante el uso del carro lanzaaguas y disuasivos químicos. Asimismo, se observaron rayados en dependencias públicas y del Metro de Santiago; en la estación Los Héroes, un grafiti sentenciaba: “mientras exista miseria, habrá rebelión”.
Hasta el momento, las autoridades no han entregado un balance oficial sobre el número de detenidos. Poco a poco, la circulación de vehículos comienza a normalizarse, principalmente en el eje Alameda-Providencia, aunque todavía restringida a vehículos particulares.