Un total de 67 cámaras de televigilancia se instalaron recientemente en diversos puntos de Chillán, en la región de Ñuble, como parte de un plan para fortalecer la seguridad en zonas con alta incidencia delictual. Este sistema será gestionado por la Dirección de Seguridad Pública del municipio desde su central de monitoreo, ubicada en el Estadio Nelson Oyarzún.
La iniciativa, que representa una inversión superior a los mil millones de pesos, es financiada por el Gobierno Regional (GORE) y forma parte de un proyecto más amplio que contempla la instalación de 209 dispositivos adicionales en las 21 comunas de Ñuble.
El gobernador regional, Óscar Crisóstomo, enfatizó que la ubicación de estas cámaras responde a un análisis exhaustivo. “Estas cámaras se han instalado en sectores donde hay hartas incivilidades, donde hay un análisis de Carabineros, Policía de Investigaciones y Fiscalía, que son los puntos de mayor frecuencia de ciertos delitos que se generan, y esto nos permite tener un perímetro de seguridad en toda la comuna”, detalló Crisóstomo sobre el despliegue de los equipos.
Con esta nueva entrega, Chillán suma un total de 122 equipos municipales a la red regional de vigilancia. El sistema será operado por un equipo de 25 operadores y coordinadores. Además, el proyecto incluye la habilitación de 84 puntos de conexión Wi-Fi y la creación de salas espejo en dependencias de instituciones como la Policía de Investigaciones (PDI) y Carabineros. Se espera también la próxima puesta en marcha de la Sala de Monitoreo Regional, que estará en el edificio de la Gobernación.