Cobreloa puso fin al contrato de su entrenador, César Bravo, en un momento clave de la temporada, mientras el equipo disputaba los primeros puestos de la Liga de Ascenso. La decisión se hizo pública a través de un breve comunicado, horas después de que el club empatara sin goles frente a Deportes Antofagasta.
El equipo ‘loíno’ ocupa actualmente el segundo lugar en la tabla del torneo con 42 puntos, a tan solo dos unidades del líder Santiago Wanderers. A pesar de la posición favorable, la directiva del club optó por cerrar el ciclo de Bravo, quien había sido futbolista formado en la institución.
El comunicado oficial de Cobreloa indicó escuetamente: “Hemos puesto término al ciclo de don César Bravo como director técnico del primer equipo, junto a su cuerpo técnico”. Finalizaron deseándole “el mayor de los éxitos en sus futuros desafíos profesionales”.
La salida de Bravo era un rumor que circulaba en medios locales, los cuales señalaban un presunto quiebre entre el estratega y la cúpula dirigencial del club. Esta tensión se hizo evidente durante la conferencia de prensa post-partido contra Antofagasta.
En dicha instancia, el entrenador desmintió haber tenido conversaciones sobre su continuidad y criticó abiertamente a la directiva. “A mí no se han acercado, nunca me han planteado nada. Yo estoy cansado, aquí hay programas que siempre te tiran con todo, opinan de la forma personal y no grupal, menos de lo que se hace. Yo nunca voy a renunciar a mis convicciones, si quieren tomar una decisión que lo hagan”, afirmó César Bravo.
El técnico también expresó su malestar: “Yo no trabajo a través de la desconfianza y tampoco me gusta la traición. Y la traición yo sé de dónde viene. Sé qué es lo que pasa acá”. Finalmente, Bravo reveló un intento de forzar su salida: “A mí me pidieron la renuncia y yo no lo voy a hacer. Creo en mis convicciones, en lo que hago, he luchado durante todos estos años. He revertido todo calladito, nunca me he excusado en nada”.
Para concluir, Bravo lamentó el cambio en la institución: “Yo nací acá, sé lo que es Cobreloa. Este club es muy distinto a cuando yo estaba, incluso cuando estuve de ayudante y en cadetes. Es desagradable escuchar esto y que haya gente interna que ataca”. La salida de Bravo deja a Cobreloa con la tarea de encontrar un nuevo director técnico que mantenga las aspiraciones de ascenso en la recta final del campeonato.