La FIFA ha desmentido categóricamente las afirmaciones de la Federación Marroquí de Fútbol (FRMF), que daba por sentado que la final del Mundial 2030 se disputaría en Casablanca. Un portavoz del organismo rector del fútbol mundial confirmó a EFE que la decisión sobre la sede del partido por el título “se tomará en su debido momento”, reiterando una postura ya comunicada el 5 de agosto.
El presidente de la FRMF, Fouzi Lekjaa, había asegurado que el Gran Estadio Hassan II de Casablanca, actualmente en construcción, albergaría la final de la Copa del Mundo que Marruecos organizará junto a España y Portugal. Este anuncio fue rápidamente refutado por la FIFA.
La controversia no es nueva. El 5 de agosto, la FIFA ya había desmentido haber prometido a Marruecos la sede de la final. Aquella ocasión surgió tras una reunión en Rabat para abordar la crisis generada por el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE). Este polémico plan de Gianni Infantino, que buscaba vender participaciones del Mundial a inversores privados, fue retirado ante la fuerte oposición de las federaciones continentales.
Luego de dicha reunión, el diario The Times publicó que Infantino habría ofrecido a Marruecos la final de 2030 a cambio de apoyo para su reelección. Sin embargo, fuentes de la FIFA calificaron esa información como “falsa y engañosa”, reafirmando que la elección de la sede se realizaría a su debido tiempo.
España, por su parte, ha propuesto en el dossier de la candidatura conjunta los estadios Santiago Bernabéu y Camp Nou como posibles sedes para la final. El Gran Estadio Hassan II, cuya inauguración se espera para finales de 2027, proyecta una capacidad de 115.000 espectadores, superando al remodelado Camp Nou (105.000) y al Santiago Bernabéu (78.297).
La incertidumbre sobre la sede de la final del Mundial 2030 persiste, dejando abierta la competencia entre las propuestas de los países anfitriones.