Los precios internacionales del petróleo continúan bajo presión tras un fin de semana marcado por nuevos intercambios de ataques entre Estados Unidos e Irán. El barril de Brent, referente en Europa, experimentaba un alza del 0,75%, alcanzando los US$97, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), de referencia en EE. UU., se encarecía un 1,37%, llegando a los US$92,73, según datos de Bloomberg.
La escalada de tensión comenzó el sábado, cuando la Guardia Revolucionaria iraní confirmó un ataque estadounidense contra tres petroleros iraníes. En respuesta, Teherán informó haber atacado seis embarcaciones vinculadas a EE. UU., incluyendo tres petroleros y otros tres buques. Posteriormente, el domingo, Irán reportó un nuevo ataque sobre un vehículo de superficie no tripulado (USV) estadounidense que navegaba por el estratégico estrecho de Ormuz, bajo control iraní.
Con estas acciones, Irán elevó a siete el número de embarcaciones norteamericanas atacadas en 24 horas, en represalia por la incursión de Washington. Esta situación mantiene la preocupación en los mercados energéticos globales.
En los próximos días anunciaremos una nueva zona prohibida que abarca la distancia entre la línea de bloqueo estadounidense y los puertos de carga.
El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, anunció la madrugada del domingo la creación de una “nueva zona prohibida” cerca del estrecho de Ormuz. Reiteró que este enclave permanece “completamente cerrado” y advirtió con sanciones a quienes intenten vulnerar las restricciones. Cualquier buque que intente navegar por el estrecho sin coordinarse con Teherán será incluido en la lista de sanciones de Irán.
Rezaei calificó de “gran mentira” la afirmación de Estados Unidos sobre la apertura del estrecho de Ormuz, señalando que, antes del cierre, circulaban más de 100 buques con 100 millones de toneladas de mercancías, mientras que ahora solo navegan entre siete y ocho buques con productos iraníes esenciales. Aunque reconoció que algunos buques intentan pasar por el camino rocoso de Omán, aseguró que la mayoría es alcanzada y que, por motivos medioambientales, no tienen previsto hundirlos.
Sobre el bloqueo impuesto por Washington, el secretario de Seguridad iraní negó que vaya a provocar hambruna. Afirmó que la dirigencia iraní ya lo había previsto, asegurando que las reservas de productos básicos y materias primas están “plenamente abastecidas” y la venta de petróleo “continúa”. Indicó que han vendido entre 70 y 80 millones de barriles de petróleo previamente acumulados y están activando “corredores terrestres” para reducir la dependencia del comercio marítimo.
Finalmente, Rezaei mencionó un “nuevo corredor internacional” acordado con Omán en el estrecho de Ormuz, que será anunciado en los próximos días. Las autoridades de Omán e Irán ya habían pactado a fines de agosto un “plan por fases” para la gestión del tráfico en Ormuz, buscando garantizar su soberanía y derechos sobre el enclave.