Astrónomos descubrieron una enorme figura de diez lados en las nubes heladas de amoníaco que cubren el polo sur de Saturno. Este patrón de ondas, un decágono que gira y serpentea en la atmósfera, parece ser más grande e inestable que el famoso hexágono de nubes en el polo norte del planeta.
La formación fue detectada en 2023 gracias a observaciones del telescopio espacial Hubble. Los investigadores, liderados desde España, sospechan que el fenómeno pudo desarrollarse entre 2017 y 2023, periodo en el que el polo sur de Saturno no era visible desde la Tierra debido a la inclinación del planeta. Este descubrimiento desafía la idea de que el hexágono era un caso único en el sistema solar.
Cada lado del decágono mide más de 16.700 kilómetros, superando en tamaño al hexágono. Este hallazgo demuestra que “el singular hexágono no es tan extraordinario como pensábamos”, afirmó Agustín Sánchez-Lavega, autor principal del estudio y parte de la Universidad del País Vasco, en un correo electrónico enviado a AP. Los resultados fueron publicados en la revista Science Advances.
A pesar de que todos los planetas con atmósfera exhiben perturbaciones capaces de generar ondas, Saturno es el único que produce estas estructuras poligonales. Las diferencias entre ambas figuras son notables: mientras el hexágono permanece casi inmóvil, el nuevo decágono se desplaza hacia el este a una velocidad de unos 10 kilómetros por hora.
“Saturno todavía tiene capacidad para sorprendernos”, declaró Leigh Fletcher, de la Universidad de Leicester, quien también participó en el estudio y midió los vientos del decágono usando el Very Large Telescope en Chile.
La comparación de estas formaciones en los polos opuestos de Saturno permitirá a los científicos obtener una mejor comprensión de los patrones meteorológicos de los gigantes gaseosos. “Es un fenómeno muy interesante que parece ser exclusivo de Saturno, y queremos saber por qué”, agregó Sánchez-Lavega.
El misterio sobre la duración del decágono persiste. Sánchez-Lavega se pregunta si estas estructuras podrían estar relacionadas con los ciclones de Júpiter, que también se organizan en formas poligonales. La visibilidad mejorada del hemisferio sur de Saturno en los próximos años ofrecerá la oportunidad de obtener más detalles y, quizás, resolver este enigmático fenómeno atmosférico.
Por ahora, no se sabe si el decágono tendrá la misma longevidad que el hexágono, que ha sido visible para las sondas espaciales por más de 40 años, un período que excede un año saturniano (equivalente a unos 30 años terrestres). “Por el momento, lo único que puedo confirmar es que el decágono sigue ahí”, concluyó Sánchez-Lavega.