Un hombre de 29 años, Richard Sanhueza Parra, protagonizó una situación particular durante su audiencia judicial en Lota, Región del Biobío. Imputado por un robo con intimidación a una florería, celebró la decisión del tribunal de otorgarle arresto domiciliario nocturno, lo que desató la reprimenda del juez.
Los hechos ocurrieron cuando Sanhueza Parra ingresó a una florería en calle Pedro Aguirre Cerda, en el sector Lota Bajo, y amenazó a la dueña con un fierro, simulando un arma. Tras el violento asalto, Carabineros lo detuvo y lo puso a disposición del Juzgado de Garantía de la comuna.
El fiscal Hugo Cuevas solicitó para el imputado, quien ya había sido formalizado 48 horas antes por otro robo en un local comercial de Lota, la medida cautelar de arresto domiciliario nocturno, además de la prohibición de acercarse a la víctima y de salir del país. El tribunal acogió estas peticiones.
Fue en ese momento, en plena audiencia, cuando Sanhueza Parra exclamó “¡Buena!” al conocer la resolución. Ante su exabrupto, el juez de garantía (s) de Lota, Daniel Ortiz, le recordó que era la segunda vez que comparecía en una formalización y le advirtió: “Ya van dos este año y ¿usted sabe qué pasa en la tercera?”. El acusado respondió afirmativamente.
Pese a sus antecedentes policiales y haber sido detenido la semana pasada por otro robo, esta medida permite a Richard Sanhueza Parra moverse libremente por las calles de Lota durante el día, levantando cuestionamientos sobre la efectividad de las cautelares en casos de reincidencia.