El Tribunal Supremo del Partido Socialista decidió suspender la militancia al senador Fidel Espinoza, tras tomar conocimiento de una presunta agresión en la que se le menciona. Esta medida cautelar, adoptada de forma unánime por los nueve integrantes del tribunal, se aplica cuando un afiliado está imputado por algún delito ante la justicia.
La resolución, a la que tuvo acceso La Radio, se emitió la noche del miércoles. Paralelamente, parlamentarios y personeros del partido han expresado su respaldo a las instancias judiciales internas y esperan el pronto esclarecimiento de los hechos.
El diputado socialista Marcos Ilabaca afirmó que el Tribunal Supremo actuó correctamente y subrayó la importancia de esperar las diligencias del Ministerio Público para que los hechos se aclaren con celeridad. Entendidos en la situación interna de la colectividad sugieren que el tribunal también consideró una carta firmada por más de 120 militantes mujeres, además de otras denuncias contra el senador.
En la misiva, se recordó que Espinoza ya había sido suspendido hace más de veinte años por descalificar a Jimena Tricallota, esposa del entonces senador Camilo Escalona, instando al partido a ser consecuente con su declaración feminista.
La diputada Emilia Nuyado, quien representa la región de Los Lagos al igual que Espinoza, enfatizó que el PS se declara feminista y, por ende, el respeto hacia las mujeres es un principio fundamental, respaldando la autonomía y decisión del Tribunal Supremo.
Por su parte, Fidel Espinoza no ha emitido declaraciones oficiales, pero su círculo cercano indica que está tranquilo y confía en que la justicia descartará los cargos, ya que no existe una denuncia formal en su contra.
Manuel Ballesteros, presidente del PS en la región de Los Lagos y cercano al senador, informó que Espinoza tiene un plazo de cinco días para apelar la decisión y manifestó confianza en que se le restituirá su militancia.
“El PS me tiene profundamente defraudado”, expresó el propio senador en una entrevista a La Segunda, calificando la suspensión como una medida “injusta, apresurada, inconsulta y desmedida”.
Además, Espinoza interpretó la acción como una “pasada de cuentas” interna por sus reiteradas denuncias sobre el Caso Convenios, concluyendo que “siempre lo quisieron callar”. Señaló directamente al diputado Daniel Manoucheri, a la senadora Daniela Cicardini y al exsenador y ministro Álvaro Elizalde como figuras que, a su parecer, “disfrutarían” de su expulsión del partido. La situación, aún sin desenlace definitivo, mantiene en vilo la estabilidad interna del Partido Socialista.