Las familias afectadas por las recientes inundaciones en el sector Taife de Carahue, en la región de La Araucanía, comenzaron el regreso gradual a sus viviendas para evaluar los daños. El desborde del río Imperial y el estero Ranquilco provocó una emergencia que los mantuvo alejados por más de una semana.
Los residentes de Taife Bajo, específicamente aquellos cercanos a la escuela, han podido acceder a sus hogares, encontrándose con serias afectaciones que les impiden habitarlas por el momento. Así lo relató Natalie Ortíz en un reporte a La Radio desde el lugar.
La dirigente local, Ingrid Quepumil Huentecura, confirmó que varios vecinos sufrieron pérdidas totales en sus cultivos. Sembradíos de avena, arvejas, habas y otras legumbres, que constituyen la base de su economía familiar de subsistencia, se vieron arruinados por la prolongada anegación de los potreros.
Ante este panorama, la Municipalidad de Carahue, bajo la dirección del alcalde Helmuth Martínez, inició el martes un despliegue en terreno para inscribir a los damnificados en la Ficha Básica de Emergencia (FIBE). Esta acción se concretó tras una capacitación del personal municipal.
La seremi de Desarrollo Social y Familia, Paulina Fernández, destacó que se recibió apoyo de personal de la región Metropolitana para reforzar el trabajo de los encuestadores. Hasta la fecha, más de 1.600 familias han sido encuestadas, evidenciando la magnitud del impacto.
Actualmente, la región ya no mantiene alertas meteorológicas, luego de la cancelación de una Alerta Amarilla y una Alerta Roja por crecida de ríos. Sin embargo, se mantiene un monitoreo constante en la zona para prevenir futuras emergencias y seguir apoyando a los afectados.