Iquique y Alto Hospicio, en la región de Tarapacá, vivieron una noche inusual con vientos cercanos a los 60 km/h y lloviznas intermitentes. Este fenómeno climático generó ruidos molestos por ventanales y objetos sueltos en techos, además de provocar la suspensión de clases en varias zonas de la región.
La intensidad del viento fue el evento central de la noche, una situación que la ciudad no experimenta con frecuencia. Aunque se pronosticaron tormentas eléctricas, el efecto más notorio fueron las ráfagas, que, según los reportes meteorológicos, se extenderán hasta la mañana de este miércoles.
La empresa CGE reportó cortes de suministro eléctrico a lo largo de todo el borde costero, afectando a la totalidad de las caletas de la zona. Esta interrupción del servicio, sumada a las complejas condiciones climáticas, mantuvo en alerta a los residentes del sector litoral.
El día estuvo marcado por un contraste térmico atípico para la estación. La Dirección Meteorológica de Chile informó que, a las 23:00 horas del pasado martes, los termómetros en Iquique alcanzaron los 33 °C, con una baja humedad relativa del 24%.
Las fuertes ráfagas, provenientes del interior, levantaron polvo en suspensión y causaron daños en estructuras menores en distintas áreas. Habitantes de la capital regional compartieron en redes sociales imágenes y videos que mostraban el impacto del viento en elementos urbanos y viviendas.
Ante este escenario, la Secretaría Regional Ministerial de Educación de Tarapacá decidió suspender las clases para este miércoles 12. La medida afecta a todos los establecimientos educacionales de “Iquique, Alto Hospicio y todo el litoral costero, incluidas las caletas de Chanavayita, San Marcos y Pisagua”.
El comunicado oficial de la cartera de Educación explicó que
“la medida considera las afectaciones registradas producto de fuertes vientos, voladuras de techumbres y cortes de energía eléctrica, priorizando la seguridad de nuestras comunidades educativas”.
Para la provincia del Tamarugal, la decisión no será uniforme. El mismo comunicado señala que “la situación de los establecimientos educacionales continuará siendo evaluada caso a caso, de acuerdo con las condiciones de cada localidad”.
La suspensión de actividades escolares se coordinó con Senapred y la Delegación Presidencial Regional de Tarapacá, según lo expuesto por la seremi de Educación, con el fin de resguardar la seguridad de la comunidad educativa ante las condiciones climáticas adversas que persisten en la región.