Rusia ha intensificado su presión contra el fundador de Telegram, Pavel Durov, al incluirlo este jueves 30 de julio en su lista de “terroristas y extremistas”. Esta decisión se produce apenas horas después de que Moscú emitiera una orden de búsqueda internacional contra Durov, acusándolo de permitir el uso de su aplicación a los servicios de inteligencia ucranianos.
Durov, de 41 años y nacido en Rusia, pero con pasaportes de Francia y Emiratos Árabes Unidos, respondió a la medida a través de su plataforma de mensajería. En un mensaje, ironizó sobre la situación, afirmando que su inclusión en la lista se debe a su negativa “a sus exigencias de vigilancia masiva y censura en Telegram”. Además, señaló que, según la ley rusa, ahora tiene prohibido “publicar información en Internet”.
“Está claro que los funcionarios rusos se han confundido sobre quién puede prohibir a quién el uso de Internet”, bromeó Durov.
El empresario, quien reside fuera de Rusia desde hace años, ha tenido conflictos recurrentes con las autoridades rusas, especialmente a medida que el Kremlin refuerza su control sobre internet. Telegram es una de las principales plataformas de comunicación en el país, y Moscú ha intentado sin éxito bloquear su acceso y forzar a Durov a entregar datos de usuarios o promover alternativas estatales sin cifrado.
El Servicio Federal de Seguridad (FSB) ruso había iniciado esta semana un proceso de búsqueda internacional contra Durov, aunque la efectividad de esta petición en otros países aún es incierta. La inclusión de su nombre en el registro de Rosfinmonitoring, el organismo ruso de supervisión financiera, le impide prácticamente realizar cualquier transacción dentro de Rusia. El gobierno ruso utiliza frecuentemente cargos de “terrorismo” o “extremismo” contra opositores políticos, incluyendo a aquellos que han abandonado el país.
El FSB justificó la medida alegando que Telegram no eliminó un popular bot de citas que, según Moscú, es usado por servicios especiales ucranianos para reclutar a jóvenes rusos para “actividades terroristas y de sabotaje”. Cabe recordar que Durov también ha enfrentado problemas legales en Francia, donde fue detenido en 2024 por cargos relacionados con la distribución de contenido ilegal en Telegram, aunque posteriormente fue liberado bajo fianza y abandonó el país tras el levantamiento de una prohibición de viajar.