Integrantes de la Fenats y Fenpruss llevaron a cabo una toma del Servicio de Salud Concepción este martes por la mañana, ubicado en avenida O’Higgins 297. Los gremios denunciaron una serie de problemas, incluyendo hacinamiento en la dirección del servicio y despidos sin previo aviso.
Miguel Alarcón, presidente de la Federación Nacional de Trabajadores de Salud, explicó que la movilización responde a que “hoy día se pasaron de listos porque están llegando con grados altísimos en desmedro del resto de los funcionarios que tiene una carrera y una trayectoria”. Criticó la injerencia política en la salud pública, cuestionando el respeto a la carrera funcionaria de quienes no tienen “un poder político o no tienen un padrino político”.
“Cuando a una funcionaria le dicen ‘usted se va a contar de mañana’, creo que no es un respeto. Aquí no son muebles los funcionarios, aquí trabajamos para la salud pública de Chile”, puntualizó Alarcón.
Desde la institución, Óscar Aliaga, subdirector de personas del Servicio de Salud Concepción, rechazó categóricamente las acusaciones, calificando la movilización como injustificada y realizada sin previo aviso. Afirmó que la toma fue una “sorpresa” que impidió el ingreso de cientos de trabajadores a sus puestos.
Aliaga indicó que no hay claridad sobre los motivos exactos ni la duración de la paralización, ya que los dirigentes no han respondido a sus llamadas ni han mantenido comunicación con los directivos. Respecto al hacinamiento, reconoció que es “un asunto de larga data” que se está abordando, pero que depende de la disponibilidad presupuestaria.
Sobre los supuestos “despidos en plural” denunciados por los gremios, el subdirector aseguró que “eso no es efectivo”. Explicó que lo ocurrido fue el término de la contratación de una abogada a mitad de año, en el contexto de un departamento jurídico con retrasos de hasta 13 meses en la tramitación de sumarios.
Actualmente, el Servicio de Salud Concepción mantiene sus puertas cerradas, sin que haya un acuerdo o fecha definida para el fin de la medida de presión por parte de los gremios de la salud.