Ante la inminente llegada de un sistema frontal, el Gobierno, a través de la Subsecretaría de Agricultura, ha fortalecido el monitoreo en las zonas agrícolas de riesgo. La Dirección Meteorológica de Chile emitió dos alertas por vientos y lluvias que abarcan desde la región de Atacama hasta el Biobío, con pronósticos de hasta 80 mm de precipitaciones y rachas de viento de hasta 80 km/h.
La Unidad de Gestión del Riesgo de Desastres Agrícola (UGRA) de la subsecretaría, encabezada por Francesco Venezian, subsecretario de Agricultura, lideró una reunión clave. En ella participaron directores de servicios como el INDAP, SAG y la CNR, con el fin de coordinar las medidas preventivas y de gestión ante el pronóstico adverso.
Entre las acciones principales que se están implementando, destaca el monitoreo constante de las condiciones meteorológicas, hidrológicas y agroclimáticas. Además, se ha elaborado y difundido el Protocolo de Gestión del Riesgo de Desastres por Fenómeno de El Niño, una herramienta vital para la anticipación.
También se han realizado capacitaciones sobre el Sistema de Información para la Gestión del Riesgo de Desastres y se mantiene una coordinación activa con la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA). Las Seremis reciben de manera permanente pronósticos, alertas, boletines y recomendaciones preventivas para actuar de forma oportuna.
A raíz de las proyecciones para la temporada invernal, se ha impulsado el Sistema de Información para la Gestión del Riesgo Agropecuario (GRD). Esta plataforma nacional integra información oficial, indicadores técnicos y análisis territoriales, permitiendo anticipar, monitorear y gestionar los riesgos climáticos y productivos mediante datos en tiempo real, alertas tempranas, mapas y reportes específicos por territorio.
El subsecretario Venezian enfatizó las posibles afectaciones:
Tenemos sectores que se pueden inundar con algunas áreas en canales que pueden ser un poco susceptibles a rebalse. Principalmente lo que puede afectar son a cultivos, en el caso de temas ganaderos, potreros que queden bajo el agua y por lo tanto el forraje va a escasear.
Asimismo, la autoridad recalcó la labor coordinada de diversas entidades frente a estos escenarios. “Por eso dentro de los servicios del ministerio está el Servicio Agrícola y Ganadero, está INDAP, está la Comisión Nacional de Riego (CNR), que abordan cómo enfrentar esos riesgos o esos daños generados en cada una de las comunas”, añadió Venezian.
El subsecretario también mencionó trabajos para mejorar los desagües en zonas de riesgo, subrayando la importancia de que “deben estar limpios, sin árboles, sin ramas, de tal manera que al llegar el sistema y tener lluvias por sobre lo normal, esa agua, una vez que pare la lluvia, se desagüe en forma lo más expedito posible para no afectar ni los cultivos ni los potreros donde se mantienen los animales”.
En este contexto, Venezian hizo un llamado a los habitantes y agricultores de zonas de riesgo para mantener los canales y esteros “bien abiertos, bien desaguados, profundizando las vías de evacuación de esta agua de tal manera que ante exceso de agua, una vez que pare la lluvia, esto evacúe en forma lo más expedita posible”.
Y para los ganaderos, se recomendó mantener los animales en sectores altos, e idealmente, “aquellos que disponen de forraje, mantenerlo a resguardo, tapado, en altura para que no esté en contacto con la humedad”.
