Un reciente informe reveló que la senadora Fabiola Campillai contrató como conductor personal a su yerno, Gerard Cortés Guerrero, quien, al momento de su incorporación, enfrentaba una investigación por amenazas y registraba antecedentes penales previos. La revelación generó cuestionamientos sobre los procesos de contratación en el Senado.
Según la información difundida por t13, Cortés fue contratado bajo la modalidad a honorarios en el Senado, percibiendo un sueldo mensual de un millón de pesos. Esta contratación se efectuó a pesar de que el individuo mantenía una causa judicial activa por amenazas.
El incidente que originó la investigación judicial data del 11 de mayo de 2025, en la comuna de San Bernardo. En esa ocasión, Cortés y Paloma Castillo Campillai, hija de la senadora, fueron detenidos tras una denuncia por presuntas amenazas contra vecinos durante una celebración familiar por el Día de la Madre.
El Ministerio Público formalizó el caso, señalando que la víctima se encontraba en su domicilio cuando sus hijos llegaron agredidos. Posteriormente, escuchó gritos desde el exterior y se encontró con Paloma Castillo Campillai, quien la amenazó diciendo: ‘vai a tener que virarte de aquí’, mientras Gerard Cortés Guerrero la amenazaba de muerte y ambos gritaban que ‘los iban a reventar, que los iban a quebrar, y que ellos son choros más grandes’.
Un testigo de los hechos amplió la declaración, indicando que vio a Gerard llegar en un vehículo Kia junto a Paloma, descender con una pistola y proferir amenazas como: ‘Erai, vay a cooperar, te voy a matar’. A lo que el testigo respondió: ‘Qué, ¿me vas a pegar un balazo?’, obteniendo como respuesta: ‘Sí, es lo que te merecí’.
Como consecuencia de estos hechos, el yerno de la senadora enfrentará un juicio oral por el delito de amenazas el próximo agosto. La Fiscalía intentó realizar diligencias en el domicilio de Campillai relacionadas con el caso, pero la familia habría rechazado el ingreso voluntario.
Además de la investigación actual, Cortés cuenta con una condena previa de 2017 por un robo con violencia perpetrado en San Miguel, por el cual recibió una pena de libertad vigilada. Asimismo, t13 apuntó que Cortés es sobrino de uno de los principales imputados en la encerrona que resultó en la muerte de un niño de 12 años en San Bernardo en junio pasado.
Tras la divulgación del reportaje, la senadora Campillai emitió un comunicado. Afirmó que al momento de la contratación, no tenía conocimiento de los antecedentes penales de su conductor de reemplazo y que, de haberlo sabido, la contratación no se habría concretado. Asimismo, confirmó que:
Esta persona ya no está trabajando conmigo, fue un reemplazo al conductor titular que estaba con licencia.
La parlamentaria también desconoció cualquier relación entre su exconductor y los detenidos por el homicidio del niño en San Bernardo, un hecho que condenó enérgicamente. Finalmente, aclaró que la investigación contra su exconductor es un proceso en curso y que su actuar siempre estará enmarcado en la transparencia.
La situación abre un debate sobre los controles y filtros en las contrataciones de personal de apoyo en el Senado, especialmente cuando involucran familiares de parlamentarios y personas con causas judiciales vigentes.