El senador Pedro Araya (PPD) condicionó su retorno a la mesa de negociación con el Gobierno sobre la Ley de Reconstrucción Nacional, exigiendo una rebaja del impuesto específico a los combustibles. Esta petición surge tras el quiebre del acuerdo inicial, provocado por la decisión del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, de disminuir el impuesto a la gran empresa, lo que afectaba la recaudación fiscal.
Durante la tarde y noche del viernes, se llevaron a cabo intensas conversaciones para intentar recomponer el entendimiento. El biministro del Interior y Segegob, Claudio Alvarado, jugó un rol crucial para revertir la medida de Quiroz, calificada como una “pillería” por el senador Diego Ibáñez (Frente Amplio), al reducir el efecto de recaudación fiscal contemplado en el acuerdo con el PPD.
Alvarado intentó reestablecer el diálogo con Pedro Araya, senador por la región de Antofagasta y principal redactor de la propuesta. Araya, quien inicialmente se había mantenido al margen de las cámaras sobre el acuerdo, comunicó públicamente y a Alvarado sus condiciones para retomar las negociaciones.
“Si el Gobierno quiere contar con mi voto en la megarreforma, tenemos que tener una nueva negociación. Y esa nueva negociación tiene como piso lo que ya se consiguió en materia de invariabilidad tributaria y, asimismo, un gesto importante a la clase media: la rebaja del impuesto específico a los combustibles”, planteó Araya.
Este episodio ha generado tensiones entre Jorge Quiroz y Claudio Alvarado, aunque desde el Gobierno se desmienten versiones de prensa sobre una pelea, reconociendo un desacuerdo donde Quiroz defendió la lógica técnica de su propuesta. Alvarado, por su parte, expresó su esperanza de que “a través de la conversación y de un diálogo tranquilo, se puedan recuperar las confianzas y seguir avanzando”.
La decisión de los senadores PPD de retirarse del acuerdo se basó en la percepción de que estaban siendo meros testigos de una “jugada maestra” del ministro de Hacienda. Sin embargo, lo ya acordado tiene efectos. El senador independiente Matías Walker (Evópoli) advirtió que solo apoyará la invariabilidad tributaria si se mantiene la fórmula suscrita por el PPD, ya que “permite fomentar mayores montos de inversión ahora”.
En tanto, el senador independiente Rojo Edwards (RN) fue un daño colateral de la caída del pacto. Abogó por que el impuesto a la gran empresa bajara al 22% y defendió la invariabilidad tal como llegó de la Cámara de Diputados. “Si los senadores de oposición, incluidos los PPD, no apoyan la reforma, creo que tenemos que avanzar por el bien de Chile, y eso incluye revisar la posibilidad de volver al diseño original que se aprobó en la Cámara de Diputados”, señaló.
La iniciativa llegará a la sala del Senado sin grandes cambios, pero la exigencia de Araya añade un nuevo factor de presión sobre el futuro de la reforma.