El Banco Central informó que la tasa promedio de los créditos hipotecarios completó tres meses consecutivos bajo el 4%, alcanzando un 3,97% en junio. Aunque esta cifra podría sugerir un buen momento para adquirir una vivienda, especialistas advierten que no es suficiente para concluir que el sector está saliendo de su período de debilidad.
La estabilidad de las tasas hipotecarias por debajo del 4% es una noticia positiva, ya que disminuye el costo de financiar una propiedad en comparación con años anteriores. No obstante, esto no implica por sí solo que la compra de una casa o departamento sea más sencilla actualmente.
La Comisión para el Mercado Financiero (CMF) explica que la tasa de interés es un porcentaje adicional al capital del crédito que se debe pagar por el préstamo de dinero recibido. En esencia, es el resultado de un cálculo matemático que se suma a la cantidad solicitada.
Para José Miguel Simian, director del Centro de Estudios Inmobiliarios del ESE Business School de la Universidad de los Andes, las tasas se han estabilizado, pero el mercado inmobiliario no exhibe señales contundentes de recuperación. “El cambio en la tasa es mínimo. Estamos hablando de un 3,97% versus un 3,96% el mes anterior y un 3,98% antes de eso. Básicamente, es una tasa que está plana desde hace tres meses”, detalló el experto.
Según el académico, el comportamiento del crédito hipotecario confirma que el mercado aún no logra despegar. “El flujo acumulado de créditos en doce meses sigue mostrando una baja, lo que tampoco es una buena señal. Lo que veo es un mercado que está plano; no estamos viendo una recuperación”, sostuvo.
Simian observó que el primer trimestre había ofrecido algunos indicios de mayor dinamismo, pero esta tendencia perdió fuerza rápidamente. “No creo que esta información permita concluir que existe un cambio importante en el mercado inmobiliario. Más bien, refleja una recuperación que sigue siendo débil y con muy poco movimiento”, afirmó.
En su análisis, mantener las tasas hipotecarias bajo el 4% es una condición favorable, pero insuficiente para reactivar el sector. La verdadera indicación de recuperación se manifestará cuando estas mejores condiciones se traduzcan en un mayor acceso al crédito y en una actividad inmobiliaria más robusta.