Casi la totalidad de los multifondos de pensiones en Chile registraron ganancias durante el primer semestre de 2026, según el informe conjunto de la Asociación de AFP y la Superintendencia de Pensiones (SP). Sin embargo, los fondos D y E rompieron esta tendencia positiva, anotando caídas en el mismo periodo. Este comportamiento dispar revela un complejo panorama en el sistema previsional.
El Fondo A fue el más rentable, con un notable 8,72% de ganancias reales acumuladas entre enero y junio. Solo en el sexto mes, su rentabilidad alcanzó el 1,83%. Le siguió el Fondo B, que obtuvo un 6,55% en el primer semestre y un 1,32% en junio. Por su parte, el Fondo C registró una rentabilidad real de 3,02% en la primera mitad del año y un 0,95% en el mes de junio.
En contraste, los fondos D y E presentaron rendimientos negativos. El Fondo D tuvo una caída marginal del 0,0% acumulado hasta junio, mientras que el Fondo E experimentó una baja más pronunciada del 2,63% en el mismo lapso. A pesar de estas caídas semestrales, ambos fondos tuvieron rendimientos positivos en junio, con 0,50% para el D y 0,46% para el E, lo que sugiere una leve recuperación en el último mes del periodo.
La SP detalló que los resultados dispares del semestre se explican por el buen desempeño de las bolsas internacionales en el período, contrastando con el complejo escenario de la renta fija y la volatilidad de las tasas de interés.
La Superintendencia de Pensiones explicó que el repunte de los fondos más riesgosos se debe en gran parte al buen desempeño de las bolsas internacionales. Particularmente, los mercados emergentes superaron a los desarrollados en rentabilidad en pesos, destacando Japón por mejoras en gobierno corporativo y flujos de inversionistas. Además, algunos segmentos de tecnología e IA en Estados Unidos contribuyeron positivamente, pese a cierta volatilidad por expectativas de inflación.
Un factor clave en junio fue la depreciación del peso chileno frente al dólar y otras divisas, que revirtió el efecto cambiario negativo observado hasta mayo. Esto “elevó el retorno en pesos de dichas posiciones sin cobertura cambiaria, efecto que ayudó a consolidar la rentabilidad semestral de los Fondos A, B y C”, añadió la Superintendencia. Esta situación favoreció la valorización en moneda local de las inversiones de los fondos con mayor exposición internacional.
Para los fondos D y E, que invierten más en instrumentos de deuda, el panorama fue diferente. Las alzas en las tasas de interés locales generaron pérdidas de capital. De igual forma, la renta fija internacional, con tasas de largo plazo elevadas y volátiles en Estados Unidos, provocó pérdidas de valorización en instrumentos de mayor duración, impactando negativamente al Fondo E y marginalmente al D. Este complejo escenario subraya la importancia de la diversificación y la gestión de riesgos.