El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, confirmó una esperada baja en los precios de las bencinas, proyectando una disminución de alrededor de $100 por litro a partir de la próxima semana. Este ajuste se realizará tras la entrega del informe de la Empresa Nacional del Petróleo (Enap), que se espera para el miércoles, cumpliendo con el período de tres semanas establecido para las modificaciones de precios.
Quiroz se refirió a la polémica generada a fines de marzo, cuando se suspendió por única vez el efecto del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO), lo que provocó una fuerte alza conocida como el “bencinazo”. Al respecto, el ministro lamentó haber tenido que tomar esa medida en su momento.
“Prometimos que cuando la guerra terminase, los precios iban a tener que volver y caer conforme van cayendo los precios internacionales (…) Esperamos hacer ajustes en el orden, similares, parecidos al orden de $100 por litro la próxima semana.”
Desde su llegada al exCongreso Nacional, el titular de Hacienda enfatizó que el MEPCO ya está en plena aplicación y que los ajustes de precios se rigen por ciclos de tres semanas. “La semana que viene vamos a tener, espero, muy buenas novedades en términos de baja de precio”, declaró Quiroz, generando expectación entre los consumidores.
El ministro explicó que, si bien la gasolina sigue un comportamiento similar al del petróleo crudo, también se deben considerar los costos de refinación. Estas primas por refinación han experimentado un alza significativa debido a los conflictos internacionales y la destrucción de algunas infraestructuras clave en el mundo.
Finalmente, Quiroz abordó directamente la pregunta sobre la situación de los combustibles: “¿Las gasolinas han caído a precio en el mundo? Sí, han caído de precio ¿Van a bajar en Chile? Sí, van a bajar en Chile en números parecidos a $100. Ahora, es más que eso o mucho más que eso, va a depender de cómo se vaya reponiendo la capacidad de refinación del mundo y que permita que la gasolina también baje”, concluyó, dejando una proyección abierta sobre futuras disminuciones más pronunciadas.