La facción “Los Piratas” del Tren de Aragua sufrió un golpe contundente en la Región de Valparaíso. El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Viña del Mar dictó un veredicto condenatorio contra los 11 integrantes de esta célula criminal, que operaba bajo la fachada de pacíficos repartidores de delivery y esforzadas manicuristas.
Documentos judiciales obtenidos por Radio Bío Bío revelan cómo esta organización, activa desde mayo de 2022 en Viña del Mar, Villa Alemana y Limache, monopolizaba el mercado de la droga. Lo hacía mediante el cobro extorsivo de “causas” y resguardaba su imperio con libretas contables secretas y un brazo armado que no dudaba en ejecutar venganzas con hasta 41 balazos.
La investigación, liderada por el Equipo contra el Crimen Organizado y Homicidios (ECOH) de la Fiscalía y la PDI, descifró una estructura rígidamente jerarquizada. En la cúspide se encontraba Carlos Luis Padilla, alias “Toro”, quien simulaba ser repartidor. Él administraba las ganancias del narcotráfico, controlaba el armamento y fiscalizaba los flujos monetarios usando un cuaderno contable con glosas de “Debe” y “Me dio”, rindiendo cuentas a jefaturas internacionales apodadas “Vladimir” o “Ruso”.
Debajo de su mando operaba su pareja, Aracne Santos Pérez, encargada del lavado de activos a través de cuentas bancarias que intentaba justificar como sueldo de manicurista. El control territorial de la Plaza Vergara de Viña del Mar recaía en Katherine Castillo Salas, alias “Kata”, quien supervisaba a vendedores y soldados barriales.
“Los Piratas” implementaron un mecanismo coercitivo para monopolizar el comercio de sustancias como ketamina, cocaína base y cannabis sativa. Exigían el pago de una “causa”, un impuesto extorsivo y periódico, para permitir que otros microtraficantes operaran en sus zonas de influencia. El líder realizaba vigilancias rutinarias a domicilios de acopio y a sus subordinados en un automóvil Nissan Versa, supervisando stock, recaudando montos y manteniendo la disciplina mediante amenazas.
El brazo armado de la agrupación, compuesto por los sicarios Juan José Farías Vásquez (“Chencho”), Renzo Espinoza López (“Chuky”) y José Alexander Colina Figueredo (“Arcángel”), ejecutaba las represalias violentas. Entre los delitos ratificados por el tribunal se cuenta el homicidio de Alejandro Barrera el 19 de noviembre de 2023 en Viña del Mar, quien recibió al menos 10 impactos de bala calibre .45 mientras dormía en un “ruco”.
A este hecho se suma un secuestro con homicidio calificado ocurrido el 13 de julio de 2024. En esa ocasión, miembros de la red sacaron a una víctima de identidad desconocida de su domicilio, la subieron a un automóvil y la trasladaron a un sector apartado donde la acribillaron con al menos 41 disparos.
La detención de la banda se concretó el 29 de agosto de 2024, tras allanamientos masivos que permitieron incautar un arsenal con pistolas Sig Sauer, cargadores Glock y un arma Bersa Thunder con su número de serie borrado que “Arcángel” intentó arrojar por una ventana.
Con el veredicto condenatorio ya dictado, el Ministerio Público exige penas que superarían los 150 años de cárcel para la cúpula de “Los Piratas”. Esta desarticulación marca un hito crucial en la lucha contra el crimen organizado en la Región de Valparaíso.