El delegado presidencial regional de Coquimbo, Víctor Pino (Demócratas), atraviesa un período complejo. En medio de cuestionamientos a su gestión y versiones sobre una eventual salida de su cargo, durante las últimas horas recibió una señal de respaldo de algunos sectores del oficialismo y de Chile Vamos en la región.
Según lo informado por Diario El Día, en las últimas semanas se acumularon críticas hacia el delegado por una presunta falta de liderazgo, una escasa presencia territorial y su ausencia en instancias consideradas estratégicas para la región. A esto se suman tensiones internas al interior del gabinete regional, que complican aún más el panorama.
El impacto político se agudizó tras la decisión del senador Matías Walker de desmarcarse de la acusación constitucional presentada contra el entonces ministro Nicolás Grau. Este episodio habría tensado las relaciones entre Demócratas y el Partido Republicano, y según el medio citado, abrió cuestionamientos sobre la capacidad de articulación política de Pino en la región.
En este contexto, dirigentes regionales de Evópoli, la UDI, el Partido Cristiano, Demócratas y el Partido Republicano hicieron pública una declaración este jueves. En ella, expresaron su respaldo a Pino, destacando su conducción del Gobierno en la región y haciendo un llamado a no transformar “rumores, especulaciones o trascendidos” en juicios concluyentes sobre su desempeño.
No obstante, la declaración no contó con la firma de Renovación Nacional, una ausencia que generó atención y que resulta particular, considerando que dicha colectividad forma parte de Chile Vamos en el ámbito político nacional y regional.
En paralelo a estos movimientos políticos, el propio delegado presidencial salió al paso de las versiones que apuntaban a su posible salida. Buscando bajar las tensiones, Víctor Pino abordó el tema directamente.
En conversación con Mi Radio, Pino afirmó que “el único que puede pedir mi salida es el Presidente de la República. El único que puede pedirme la renuncia, y que apenas lo haga, yo lo voy a hacer”.
Con estas palabras, el delegado descartó una renuncia inminente, manifestando su intención de continuar al frente de la Delegación Presidencial Regional de Coquimbo. La continuidad de Pino sigue siendo un punto de observación clave en el oficialismo regional, mientras persisten tanto las críticas a su gestión como las especulaciones sobre posibles ajustes en los cargos de confianza del Ejecutivo en la zona.