Aviones A-29B Super Tucano de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) aterrizaron el pasado 25 de junio en la Base Aérea Cerro Moreno de Antofagasta, tras un vuelo de diez horas y cuatro escalas técnicas. Su arribo marca la primera participación de Colombia en el Ejercicio Multidominio “Salitre 2026”, una instancia organizada por la Fuerza Aérea de Chile (FACh) que busca fortalecer las capacidades de defensa en la región.
Cerca de las 16:00 horas, el Escuadrón Nº 211, compuesto por cuatro aeronaves A-29B procedentes de los Comandos Aéreos de Combate Nº 2 y Nº 3 de la FAC, se aproximó al cielo de la ciudad. La formación fue comandada por el capitán Juan Felipe González, quien compartió las expectativas de su delegación.
“Es la primera vez que la Fuerza Aeroespacial tiene esta posibilidad de participar como país invitado en el Ejercicio y tenemos grandes expectativas. Sabemos que Chile tiene una muy buena doctrina a nivel internacional, como regional, y queremos complementar todas las capacidades para trabajar de la mano con la Fuerza Aérea de Chile”.
Durante el desarrollo de las maniobras, los aviones colombianos, que son de entrenamiento avanzado y ataque ligero, realizarán operaciones conjuntas de apoyo aéreo cercano (CAS) y ataque a superficie (SAT). Estas acciones se llevarán a cabo en colaboración con aeronaves A-29 de las fuerzas aéreas de Paraguay —también debutante en este ejercicio— y de Chile.
El capitán González subrayó la importancia del intercambio de conocimientos: “Las expectativas están puestas en poder intercambiar todas nuestras técnicas, tácticas y procedimientos para seguir creciendo como equipo”.
La bandada de A-29B Super Tucano es solo una parte de la delegación colombiana. Esta se completa con helicópteros AH-60L Arpía y UH-60L Ángel. Juntos, se unirán a los medios aéreos y humanos de las Fuerzas Aéreas de Argentina, Brasil, Estados Unidos y Paraguay para llevar a cabo diversas misiones bajo la metodología OTAN.
El Ejercicio Salitre 2026 se desarrollará entre el 29 de junio y el 10 de julio, con la FACh como anfitriona. Esta cumbre aérea regional tiene como propósito principal poner a prueba las capacidades de las naciones participantes en un escenario simulado de alta exigencia, buscando robustecer la interoperabilidad, la coordinación y la capacidad de respuesta conjunta ante eventuales situaciones de crisis.
