La Policía de Investigaciones (PDI), a través de su Brigada Investigadora de Delitos Contra el Medioambiente y el Patrimonio Cultural (Bidema), logró la recuperación de 32 piezas de cerámica patrimonial de Lota. Estos objetos, de gran valor histórico y con una antigüedad que oscila entre los 90 y 150 años, habían sido sustraídos hace algunos años desde el Museo Stom de Chiguayante.
La operación se inició tras una denuncia de oficio de la propia PDI, luego de que detectives detectaran la comercialización ilegal de estas especies en una plataforma digital. La investigación se enfocó en el delito de apropiación de monumentos nacionales, dado que las cerámicas lotinas están protegidas por la ley.
En coordinación con la Fiscalía, las diligencias permitieron identificar a la mujer que ofrecía los artículos. Ella tiene domicilio en Valparaíso, ciudad donde finalmente se concretó la incautación del valioso material patrimonial. Además, se supo que el sitio web utilizado para la venta opera desde Buenos Aires, Argentina.
El subprefecto Rodrigo Arévalo, jefe de la Bidema Concepción, explicó el proceso investigativo en el marco de la orden dictada por la fiscal Ana María Aldana.
“Se realizaron las consultas a los dueños del sitio web en el cual se ofrecían estas piezas, quienes mantenían sus oficinas en la ciudad de Buenos Aires, Argentina, lo que aportó información determinante que permitió llegar a la identidad de la persona detrás del nickname”, detalló el subprefecto.
Añadió que, con la información obtenida, detectives de la brigada especializada concurrieron al inmueble de la imputada, logrando la incautación de las 32 especies artesanales patrimoniales, destacando que la mayoría son de origen lotino.
Respecto al valor de las piezas recuperadas, Arévalo señaló que su avalúo es indeterminado. Subrayó el valor histórico al recordar que en 1863, Lota ya producía no solo elementos industriales como cañerías y baldosas, sino también objetos artísticos como jarrones, estatuas y bustos, según el libro “Lota: antecedentes históricos” de 1939.
La mujer involucrada, mayor de edad, quedó a disposición de la Fiscalía. Sin embargo, el Ministerio Público ordenó su libertad, quedando apercibida a la espera de ser citada. Las diligencias para establecer el origen y la trazabilidad completa de las especies recuperadas continúan, buscando esclarecer todos los detalles del robo y la posterior comercialización ilegal.

