Francia confirmó el primer caso de ébola fuera del continente africano, en un hecho ligado al brote actual que afecta principalmente a la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda. Se trata de un médico que regresó recientemente de Kinshasa, el epicentro de la enfermedad infecciosa en la RDC.
El Ministerio de Sanidad francés, citado por France 24, precisó que el paciente dio positivo, aunque su carga viral es “muy débil”. Este es un caso importado, siendo la primera vez que la enfermedad se diagnostica en Francia directamente. Anteriormente, en 2014, el país acogió a pacientes ya diagnosticados en el extranjero.
La ministra de Sanidad, Stéphanie Rist, informó que el médico permanece asintomático y que ya se han tomado medidas de control. “En cuanto se nos avisó, evidentemente identificamos a las personas que habían estado bastante cerca de él en el avión”, aseguró Rist, mitigando la preocupación inicial.
El brote actual de ébola en África comenzó en mayo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha catalogado esta enfermedad viral como grave y potencialmente mortal, que afecta tanto a humanos como a otros primates, con una tasa de letalidad que ronda el 50%. La cepa involucrada es la Bundibugyo, para la cual aún no existe vacuna ni tratamiento específico.
A pesar de la detección en Francia, la OMS mantiene que el riesgo para la salud pública global sigue siendo “bajo”. Sin embargo, las cifras en la RDC son preocupantes, con más de 1.000 casos y 291 muertos hasta el 23 de junio, mientras que Uganda registra 20 casos confirmados, mostrando una situación más contenida.