Un abogado identificado con las iniciales J.R.L. fue ingresado a prisión preventiva en Puerto Montt, enfrentando una grave acusación por abuso sexual reiterado contra una menor de seis años. Este caso reabre un oscuro expediente del sujeto, quien en 2016 ya había sido condenado por comercio sexual de menores y almacenamiento de pornografía infantil.
Según los antecedentes expuestos por la fiscal del caso, Ana María Agüero, el imputado arriesga una pena de 10 años y un día de presidio si se logra una condena por los hechos actuales. La contundencia de la evidencia presentada ante el tribunal fue clave para decretar la medida cautelar más gravosa.
“En atención a los antecedentes que se expusieron en la audiencia, y en consideración a la pena probable que arriesga el imputado -que puede llegar hasta los 10 años-, el tribunal decretó la medida cautelar de prisión preventiva solicitada por la Fiscalía local de Puerto Montt“, aseveró la fiscal Agüero, confirmando que “el imputado ingresó al cumplimiento de dicha medida cautelar”.
La historia de J.R.L. no es nueva para el sistema judicial. En 2016, fue hallado culpable de delitos vinculados a una red de explotación sexual de menores que se encontraban bajo la tutela del extinto SENAME (Servicio Nacional de Menores). Los hechos de aquella condena se remontan a 2013 y salieron a la luz por el testimonio de una niña que en ese entonces tenía 12 años.
Ella relató cómo los abusos ocurrían en la propia oficina del abogado en Puerto Montt. A cambio de dinero y consciente de la minoría de edad de las víctimas, J.R.L. se valía de su posición, en un ambiente donde también se encontraron drogas, alcohol e incluso un arma.
Por esos crímenes, fue sentenciado a 4 años de cárcel por el abuso de las menores y a 541 días por almacenamiento de pornografía sexual infantil. Aquella investigación destapó una red de explotación sexual de menores en Puerto Montt, en la que también estuvieron implicados el empresario hotelero Manuel Liberona y Oliver Nieto, dueño de un local nocturno de la zona.
Tras cumplir parte de su condena, J.R.L. obtuvo la libertad condicional en 2020, dictaminada por la Corte de Apelaciones de Puerto Montt. Sin embargo, cuatro años después, en 2024, la nueva denuncia por el abuso de la niña de seis años lo devuelve a prisión, marcando un inquietante patrón de reincidencia que la justicia deberá investigar a fondo.